Este año se cumplen 20 años de la creación de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (sin nombre), una fecha casi para olvidar como la Batalla de Almansa para los valencianos y una fecha para no olvidar por los valencianos ya que son 20 años de ayaques al Estatut de Autonbomía, 20 años chupando del bote de los impuestos para los valencianos para hacer dictámenes tan acientífico como que Val(è)ncia se ha de escribir con acento abierto porque sí, pero se ha de pronunciar con acento cerrado…
¿Cómo se gestó esta acadèmia?
Esta especie de acadèmia elevada a rango de institución gracias a la reforma del Estatut se gestó por el denominado pacto el Majestic, entre el ex-president de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana y el ex-president de Catalunya Jordi Pujol (alias el presunto corrupto). Ambos han tenido a su alrededor «presuntos» y escandalosos casos de «presunta» corrupción…
Fue entonces un necesitado de haberes políticos Esteban González Pons el que dirigió las pautas para así «acabar» con el conflicto político y allanar el camino a Aznar hacia la Moncloa, los valencianos tuvimos que pagar un precio, siendo una vez más moneda de cambio, vendiendo nuestra alma al independentismo catalán para conseguir la Moncloa (un deyavú continuo).
Esta academia de la lengua sin nombre ya se gestó sin contar con las distintas sensibilidades y se dotó de ámplio presupuesto, el PP colocó a una defensora de la unidad de la lengua, Ascensión Figueres y vendió los primeros académicos al independentismo para que trazasen una hoja de ruta.
«La cagada» de Francisco Camps
Para acabar de rematar la jugada Francisco Camps para meter su «cláusula Camps» en la Reforma del Estatut, una cláusula nunca aplicada, aceptó blindar este ente al máximo posible y permitir que ella misma eligiera sus académicos en base a no se sabe cuál criterio de preferencia, y blindarla como «Alta institución de la Generalitat». De nuevo, el ego personal pudo a los intereses valencianos.
Así, ahora es una institución que para cambiar algo se necesita de las 4/5 partes de los diputados en Corts Valencianes, algo casi imposible, os ea blindaje total y absoluto.
Una Acadèmia blindada que segura de sí misma y apoyada desde la política valenciana, ha virado completamente hasta posicionarse como una sucursal del IEC.
Los nuevos académicos del IEC
Los nuevos académicos, cinco de ellos pertenecen al Institut d’Estudis Catalans, lo que da la razón a los que denunciamos se ha convertido en una sucursal de este ente catalán independentista. De hecho tienen una hoja de ruta muy bien trazada y dinero a raudales, de hecho la propia Ministra de Ciencia le otorgó dinero de su Ministerio que parece le sobraba de partidas de lucha contra el cáncer para apoyar al independentismo en la Comunitat Valenciana…
Una vez más nada que celebrar y mucho que denunciar. De hecho nos ha costado a los valencianos más de 25 millones de euros que nos e han destinado a Educación ni a Sanidad ni a Servicios Sociales, sí a pagar sueldos de vasallos del independentismo para que sin ninguna base científica ni filológica una y otra vez humillen a los valencianos, ataquen al Estatut y den dinero y subvenciones al catalanismo adoctrinador independentista…
Vox hablaba de chiringuito, pero lejos de cumplir su palabra, tampoco le han plantado cara ni el PP ni Vox, de hecho se va a cumplir la legislatura sin que ninguno haya comenzado el expedeinte para dar oficialidad a las titulaciones de Valenciano de Lo Rat Penat, parece que una vez conseguidos los votos no interesa cumplir lo prometido.
Recuerden, los medios que publicamos en Normes d’El Puig (como éste de Noticias Ciudadanas) no podemos optar a las subvenciones al valenciano a las que sí optan los medios .cat. Los autores en lengua valenciana y los concursos de llibrets festivos descalifican por usar Les Normes d’El Puig a los mismos, y eso que gobierna el PPCV con apoyo de Vox…
¿Hasta cuando este meninfotisme y seguiremos permitiendo nos humillen y desprecien?
Unos por querer borrar nuestra existencia como valencianos, en una especia de genocidio cultural en la que nos quieren cambiar nuestra lengua, historia y cultura por otras en muchos casos inventadas, y los otros por utilizarnos sólo como moneda de cambio…
Un dato, el primer Estatut de Autonomía fue publicado en Normes d’El Puig, una normativa que fue oficial hasta que llegó Ciprià Ciscar y la borró del mapa de la administración pública para adaptar las normas del Institut d’Estudis Catalans… Un deyavú continuo…
















