Lo que para muchos clientes parecía un tratamiento estético más escondía una práctica ilegal y potencialmente peligrosa. La Guardia Civil investiga en la provincia de Valencia a una mujer de 36 años que habría realizado más de 180 tratamientos de estética sin estar legalmente habilitada, presentándose como doctora cuando en realidad no lo era.
La investigación, conocida como Operación Zubar, destapó una actividad continuada que se desarrollaba tanto en distintos establecimientos como en el propio domicilio de la investigada.
Se anunciaba como doctora, pero solo tenía estudios de Odontología
Según la investigación, la mujer únicamente contaba con una titulación en Odontología obtenida en una universidad privada, una formación que no habilita para realizar procedimientos de medicina estética como infiltraciones de bótox o rellenos faciales.
Pese a ello, se hacía pasar por médica ante sus clientes y llegó a atender, al menos, a unas 80 personas, muchas de ellas de forma reiterada.
Tratamientos en peluquerías y domicilios particulares
Los retoques se realizaban en distintos puntos de la provincia, incluidos locales que no contaban con autorización sanitaria. En algunos casos, las intervenciones se llevaban a cabo incluso en su propia vivienda, siempre sin controles médicos ni condiciones adecuadas de seguridad.
Uno de los focos de la investigación se situó en una peluquería del municipio de Sueca, aunque posteriormente los agentes comprobaron que la actividad se extendía a otros espacios.
Productos sin trazabilidad y locales sin licencia
Durante las inspecciones, los agentes detectaron múltiples irregularidades:
- Ausencia de licencia sanitaria para tratamientos estéticos (permiso U48)
- Falta de sistemas de refrigeración para conservar productos médicos
- Gestión incorrecta de residuos biológicos
- Imposibilidad de verificar el origen y la legalidad de los productos utilizados
Los investigadores no pudieron confirmar de dónde procedían sustancias como la toxina botulínica, lo que hace sospechar que habrían sido adquiridas por canales no autorizados.
Promoción en redes sociales y captación de clientes
La investigada utilizaba redes sociales para mostrar resultados de sus intervenciones, promocionando aumentos de labios y pómulos, rinomodelaciones y tratamientos con bótox en frente, entrecejo y contorno de ojos.
Algunos clientes han reconocido haberse sometido a estos procedimientos sin saber que la persona que los realizaba no tenía la cualificación exigida por ley.
Delitos investigados
A raíz de los hechos, la mujer está siendo investigada por varios delitos, entre ellos:
- Intrusismo profesional
- Delito contra la salud pública por suministro de medicamentos
- Falsedad documental
La investigación se inició en marzo de 2025 tras la denuncia de un profesional sanitario y ha sido desarrollada por la Guardia Civil.
Llamamiento a la precaución
Desde la Benemérita recuerdan la importancia de verificar siempre la titulación y habilitación de los profesionales antes de someterse a cualquier tratamiento estético. Este tipo de prácticas, cuando se realizan sin control médico, pueden provocar complicaciones graves e incluso poner en riesgo la vida.
El caso vuelve a poner el foco en una realidad creciente: la proliferación de retoques estéticos al margen del sistema sanitario, donde el bajo coste puede esconder riesgos muy altos.
















