TEHERÁN / JERUSALÉN / WASHINGTON – Sábado, 28 de febrero de 2026. El tablero geopolítico de Oriente Próximo ha saltado por los aires en una jornada que los historiadores marcarán como el inicio de la confrontación más peligrosa del siglo XXI. Tras una madrugada de bombardeos masivos ejecutados por las fuerzas aéreas de Estados Unidos e Israel bajo la denominada «Operación Furia Épica» (Epic Fury), el régimen de los Ayatolás ha respondido con su arma económica más letal: el cierre oficial y total del Estrecho de Ormuz.
El «Yugular» del Mundo, Seccionado
A media tarde de este sábado, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) emitió un comunicado a través de frecuencias de radio VHF que paralizó el comercio marítimo global: «Todo tránsito por el Estrecho de Ormuz queda prohibido. La seguridad no está garantizada».
Este paso, un cuello de botella de apenas 33 kilómetros de ancho en su punto más angosto, es la arteria por la que fluye el 20% del petróleo mundial y una cuarta parte del gas natural licuado (GNL). La reacción de los mercados no se ha hecho esperar: en las plataformas de negociación electrónica, el barril de Brent ha perforado la barrera de los 108 dólares, con proyecciones de analistas de Goldman Sachs que sitúan el crudo en los 130 dólares si el bloqueo persiste más de 72 horas.
«Furia Épica»: El ataque que decapitó el mando iraní
La ofensiva aliada, confirmada por el presidente Donald Trump desde la Casa Blanca, no tuvo precedentes en su precisión y escala. Durante la madrugada, oleadas de cazas furtivos y misiles de crucero golpearon infraestructuras críticas en 24 de las 31 provincias iraníes.
El foco de la operación fue la «desnuclearización forzosa» y la destrucción de centros de mando. Sin embargo, la noticia que mantiene al mundo en vilo es la posible muerte del Líder Supremo, Alí Jamenei. Mientras que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó en una comparecencia de urgencia que existen «indicios crecientes de que el tirano ya no está entre nosotros», Teherán mantiene un silencio sepulcral, calificando las informaciones de «guerra mental». Fuentes de inteligencia sugieren que un búnker en el complejo de Jamenei fue alcanzado por bombas de penetración profunda.
El rastro de la tragedia: Civiles en la línea de fuego
A pesar de las promesas de «ataques quirúrgicos», la realidad en el terreno es devastadora. La Media Luna Roja iraní cifra en al menos 201 los fallecidos y más de 700 heridos. La tragedia más desgarradora se localiza en la localidad de Minab, al sur del país, donde el impacto de un misil en una escuela ha dejado un saldo provisional de 85 niñas fallecidas.
«Esto no es una operación quirúrgica, es una invasión de nuestra soberanía», declaró el presidente iraní, Masud Pezeshkian, antes de que las comunicaciones gubernamentales comenzaran a sufrir cortes intermitentes debido a ciberataques masivos.
Un polvorín regional
La respuesta de Irán no se ha limitado al cierre de Ormuz. Se han reportado lanzamientos de misiles balísticos contra bases estadounidenses en Iraq y los Emiratos Árabes Unidos. En Abu Dabi, se ha confirmado la muerte de una persona por la caída de escombros de un interceptor. Por su parte, el grupo chií libanés Hizbulá ha llamado a una «resistencia total», amenazando con abrir un frente norte contra Israel que obligaría a una guerra en múltiples flancos.
¿Hacia un colapso global?
La comunidad internacional observa con parálisis. Mientras que la Unión Europea ha convocado un Consejo de emergencia para mañana domingo, China ha hecho un llamamiento desesperado a la «máxima moderación», consciente de que su economía depende casi exclusivamente del crudo que hoy ha dejado de pasar por Ormuz.
La pregunta que resuena en las cancillerías de todo el mundo es si estamos ante los últimos días del régimen teocrático nacido en 1979 o ante el inicio de una Gran Guerra de Oriente Medio que arrastrará a las potencias nucleares a un conflicto sin retorno. Por ahora, el silencio en el Estrecho de Ormuz, roto solo por el patrullaje de las lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria, es el presagio más oscuro para la estabilidad del planeta.

















