VALENCIA – La Policía Local de Valencia ha procedido a la inmovilización y denuncia penal del conductor de un Vehículo de Movilidad Personal (VMP) que circulaba a una velocidad de 84 km/h, triplicando con creces el límite legal permitido para este tipo de dispositivos. El incidente, que terminó en un siniestro vial, ha reabierto el debate sobre la modificación técnica de estos vehículos y los riesgos que suponen para la seguridad ciudadana.
Un exceso de velocidad con consecuencias fatales
Los hechos ocurrieron cuando las patrullas de servicio detectaron el vehículo circulando a una velocidad impropia para un patinete eléctrico, cuya velocidad máxima por fabricación y ley debe estar limitada a los 25 km/h.
Según el informe policial, el conductor no solo cometió una infracción administrativa grave, sino que perdió el control del dispositivo, sufriendo un siniestro vial que le ha ocasionado lesiones de carácter grave. Tras el accidente, los agentes verificaron las capacidades técnicas del patinete, confirmando que el motor y los sistemas de limitación habían sido manipulados para alcanzar velocidades de motocicleta de gran cilindrada.
Implicaciones legales: De infracción a delito
La intervención policial no se ha limitado a una multa de tráfico convencional. Al superar ampliamente los límites técnicos y poner en riesgo la seguridad vial, el caso ha tomado una deriva judicial:
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Denuncia Penal: El individuo está siendo investigado por un presunto delito contra la seguridad vial.
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Inmovilización del Vehículo: El patinete ha sido confiscado como prueba del delito y para su posterior peritaje técnico.
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Responsabilidad Civil: Al tratarse de un vehículo modificado que excede las características de un VMP, el conductor podría enfrentar problemas con las coberturas de seguros y responsabilidad por daños.
El peligro de los VMP «trucados»
La Policía Local de Valencia ha alertado sobre el incremento de kits de modificación que se venden de forma ilegal o se instalan de manera doméstica. Un patinete circulando a 84 km/h carece de la estructura, frenos y neumáticos necesarios para garantizar la estabilidad.
«Un impacto a más de 80 km/h en un vehículo de estas características es equivalente a una caída desde un noveno piso. El chasis de un patinete no está diseñado para absorber esa energía», explican expertos en seguridad vial.
Este suceso se enmarca en una campaña de control intensivo por parte del Ayuntamiento de Valencia para garantizar que los VMP cumplan con la normativa vigente y convivan de forma segura con peatones y otros vehículos.
















