VALÉNCIA / ALICANTE– El gigante de la alimentación y bebidas PepsiCo ha sacudido el mercado laboral valenciano tras anunciar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a toda su estructura de ventas en España. La medida tendrá un impacto directo en la Comunitat Valenciana, donde la compañía cuenta con delegaciones estratégicas en Valencia y Alicante.
La multinacional, responsable de marcas icónicas como Pepsi-Cola, Gatorade, Doritos o Cheetos, fundamenta este recorte masivo en «causas técnicas y organizativas». El núcleo del conflicto reside en un giro radical en su estrategia comercial: PepsiCo abandonará la venta directa —aquella que realizan sus propios trabajadores visitando establecimientos— para delegar esta función en un modelo de distribución indirecta a través de terceros.
El fin de una era en la distribución valenciana
Este cambio de modelo supone el desmantelamiento de la red de ventas que la compañía ha mantenido durante décadas en el territorio valenciano. Según han denunciado en un comunicado conjunto los sindicatos UGT y CC.OO., la decisión es «injustificada y desproporcionada». Los representantes de los trabajadores sostienen que el argumento de la «rentabilidad» esgrimido por la dirección no se sostiene y que la medida no soluciona los problemas de fondo de la empresa.
Para las delegaciones de Valencia y Alicante, este ERE representa no solo una pérdida de puestos de trabajo directos, sino también un cambio en la capilaridad de la marca en la hostelería y los comercios locales de la Comunitat, que pasarán a ser gestionados por distribuidores ajenos a la multinacional.
Negociación y medidas de presión
Ante este escenario, la representación sindical ha anunciado que el objetivo prioritario en la mesa de negociación será minimizar el impacto social de los despidos. Entre las líneas rojas marcadas por los trabajadores se encuentran:
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Recolocaciones: Intentar que el personal afectado pueda ser absorbido por otras áreas de la compañía.
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Bajas voluntarias: Incentivar salidas no traumáticas para aquellos empleados próximos a la jubilación o que deseen emprender otros proyectos.
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Indemnizaciones máximas: Asegurar que, de producirse las salidas, estas se realicen bajo las mejores condiciones económicas posibles.
La respuesta de la empresa
Por su parte, fuentes de PepsiCo han defendido que la transformación del canal de distribución se realizará de forma «progresiva y responsable». La compañía asegura que su intención es alcanzar acuerdos que equilibren las «necesidades del negocio» con la situación de las personas afectadas. Con la ejecución de este ERE, la multinacional da por finalizado el proceso de reestructuración de su red comercial en España.
Este anuncio se suma a una racha de ajustes en grandes corporaciones, situando de nuevo a la Comunitat Valenciana en una situación vulnerable ante las decisiones estratégicas de las sedes centrales internacionales, que priorizan la reducción de costes fijos frente al mantenimiento del empleo directo en el territorio.
















