El president de la Generalitat y líder del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, ha dado por cerrada la polémica tras aceptar las disculpas de la regidora del Partido Popular de Vallanca, Belén Navarro, que insultó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un mitin del PSOE en Teruel.
La edil fue grabada mientras gritaba “hijo de puta” al jefe del Ejecutivo, un episodio que generó una fuerte reacción política y mediática en toda España.
El PP no tomará medidas disciplinarias
Pese a reprobar públicamente la actitud de la regidora, Pérez Llorca ha confirmado que el Partido Popular no adoptará ninguna sanción contra ella, al considerar suficientes sus disculpas públicas.
“Le recriminamos la actitud, ella pidió perdón y damos el asunto por cerrado”, ha señalado el president, destacando la “reacción inmediata” del comunicado difundido por Navarro tras los hechos.
El PSPV pidió su expulsión
Desde el PSPV-PSOE se exigió la expulsión inmediata de la regidora y la entrega de su acta.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, calificó el insulto como “violencia política” y acusó al PP de estar fomentando un clima de confrontación permanente.
En la misma línea, el secretario de organización socialista, Vicent Mascarell, denunció que este tipo de comportamientos “inhabilitan moralmente para ocupar un cargo público”.
Las disculpas de la regidora
Horas después del incidente, Belén Navarro difundió un comunicado en el que asumía su responsabilidad:
“La crítica política es legítima; el insulto, no. Lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir en democracia”.
La regidora aseguró que sus palabras fueron “espontáneas” y “no acordes a la responsabilidad pública” que implica su cargo.
Compromís y Baldoví: “Las excusas son para reír”
Desde Compromís, las disculpas no han convencido.
El síndic Joan Baldoví ironizó sobre el carácter “espontáneo” del insulto:
“Espontáneo es recorrer 55 kilómetros, entrar en un mitin que no es el tuyo, esperar a que hable el presidente y entonces insultarlo. Si no fuera dramático, sería cómico”.
Baldoví señaló además que este comportamiento es “fruto de una manera de entender la política que se ha normalizado en el PP”.
Feijóo condena los insultos
El líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que condena “por supuesto” los insultos, aunque evitó pronunciarse sobre posibles sanciones internas.
Un episodio más en la escalada de crispación
El caso se suma a una larga lista de episodios de tensión política en actos públicos, con interrupciones, abucheos y ataques verbales que reflejan el creciente nivel de polarización en la política española.
Aunque para el PP valenciano el asunto está cerrado, la oposición insiste en que normalizar los insultos desde cargos públicos deteriora la calidad democrática y daña la imagen de las instituciones.
















