VALENCIA – 1 de marzo de 2026
El calendario festivo de Valencia ha cruzado hoy su frontera más simbólica. A las 14:00 horas en punto, el cielo de la capital del Turia se ha teñido de blanco y gris para dar la bienvenida oficial a las Fallas 2026. La Pirotecnia Peñarroja, natural de la Vall d’Uixó, ha sido la encargada de bautizar la Plaza del Ayuntamiento con su espectáculo titulado «Un, dos, tres», una exhibición que ha combinado tradición, ritmo y una potencia ensordecedora.
Un inicio con sello de confianza
No es casualidad que Peñarroja sea la firma elegida para abrir el ciclo de disparos. Con décadas de trayectoria y un prestigio consolidado en concursos internacionales, la empresa castellonense es ya un amuleto para el consistorio valenciano. Su veteranía garantiza que el primer día de marzo la pólvora no solo explote, sino que «cante».
Bajo la atenta mirada de las Falleras Mayores y sus cortes de honor desde el balcón del Ayuntamiento, el espectáculo comenzó con un diseño rítmico que justificaba su nombre. Los primeros compases, más aéreos y coreografiados, dieron paso a una progresión técnica impecable que mantuvo en vilo a las miles de personas que abarrotaban la plaza bajo un sol primaveral.
Seis minutos de intensidad sísmica
La cifra de 141 kilogramos de materia reglamentaria se tradujo en casi seis minutos de una sinfonía de fuego. El diseño de «Un, dos, tres» apostó por un in crescendo constante. Tras los avisos reglamentarios, el cuerpo de la mascletà destacó por un bombardeo terrestre perfectamente acompasado, donde el ruido se siente en el pecho antes que en los oídos.
El clímax llegó con el terremoto final: una sucesión de detonaciones terrestres de gran calibre que hicieron vibrar los cimientos de los edificios modernistas que rodean la plaza. La descarga final, un bombardeo aéreo masivo, dejó una densa nube de humo que tardó minutos en disiparse, provocando la ovación unánime del público.
El rugido que marca el futuro
Con esta primera cita, Valencia entra de lleno en su mes grande. Las autoridades locales han destacado la ausencia de incidentes graves durante esta primera jornada, señalando el éxito de los dispositivos de seguridad y emergencias.
El disparo de Peñarroja no solo ha servido para certificar que las Fallas 2026 ya están aquí; ha servido para recordar por qué la pirotecnia es el alma de esta fiesta. La Vall d’Uixó ha vuelto a conquistar Valencia, dejando el listón muy alto para las dieciocho disparadas que aún restan en la «catedral de la pólvora».























