ALBORAYA | REDACCIÓN La Policía Local de Alboraya interceptó durante la noche de ayer a un conductor que protagonizó uno de los servicios más rocambolescos y peligrosos de los últimos meses en el municipio. El individuo, que fue detectado inicialmente tras cometer una infracción de estacionamiento, terminó acumulando una batería de sanciones que incluyen delitos contra la seguridad vial y la tenencia de armas prohibidas.
Una maniobra que desató la alarma
La alerta saltó cuando los agentes divisaron un turismo circulando en sentido contrario por una de las vías de la localidad, poniendo en grave riesgo la integridad del resto de usuarios. Tras seguir al vehículo, los agentes comprobaron que el conductor decidió finalizar su trayecto estacionando en una plaza reservada exclusivamente para Personas con Movilidad Reducida (PMR), sin poseer la acreditación necesaria.
Positivo en todo y sin permiso vigente
Al proceder a la identificación del sujeto, los agentes detectaron síntomas evidentes de embriaguez. Tras someterlo a las pruebas correspondientes, el resultado fue inapelable: positivo en alcohol y positivo en el test de drogas.
A la gravedad del estado psicofísico del conductor se sumó una irregularidad documental: el hombre presentó un permiso de conducir no válido para España, lo que agrava su situación legal al carecer, a efectos prácticos, de la autorización administrativa para ponerse al volante.
Incautación de armas
Durante el registro del vehículo y del infractor, la Policía Local aplicó la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana (LOPSC) tras hallar en su posesión armas prohibidas. Este hallazgo añade un matiz de peligrosidad ciudadana a lo que ya era una intervención de tráfico de extrema gravedad.
Consecuencias inmediatas
El conductor se enfrenta ahora a un complejo escenario judicial. Además de las cuantiosas sanciones administrativas, que podrían superar los miles de euros, se han instruido diligencias por presuntos delitos contra la seguridad vial. El vehículo ha sido inmovilizado y retirado por el servicio de grúa al depósito municipal.
Desde la cuenta oficial de la Policía Local de Alboraya han compartido el suceso como un recordatorio de la importancia de los controles preventivos para retirar de la circulación a conductores que, como en este caso, suponen una «bomba de relojería» para la seguridad pública.
















