VALENCIA – El calendario fallero ha cruzado hoy una de sus fronteras más simbólicas. Bajo un sol que ya empieza a oler a pólvora y una multitud expectante, Valencia ha celebrado la Cabalgata del Ninot 2026, un evento que no solo destaca por su sátira y colorido, sino por un hito logístico y emocional: la llegada de la primera pieza de falla a la demarcación, marcando el inicio oficial de la ocupación de la vía pública por el arte efímero.
El ingenio toma el centro del Cap i Casal
Desde las primeras horas de la tarde, las comisiones participantes han recorrido el centro de la ciudad transformando las calles en un escenario de crítica social y humor mordaz. Sin embargo, el momento álgido se ha vivido cuando la última carroza de la comitiva ha hecho entrada, portando el primer «ninot» que pernoctará al raso este año.
Este traslado no es solo un desfile; es el aviso de que la Plantà está a la vuelta de la esquina. La pieza, escoltada por falleros uniformados con el blusón oficial, representa el primer desembarco del taller del artista a la calle, un movimiento que activa el protocolo de cortes de tráfico y transforma la fisonomía urbana.
Crítica, sátira y tradición
La cabalgata de este año ha destacado por una fuerte carga de sátira política local, con los problemas de la vivienda y la inteligencia artificial como temas estrella en las coreografías y disfraces de las comisiones.
«Ver la primera pieza en la calle es el disparo de salida. Ya no hay vuelta atrás; el trabajo de todo un año del artista fallero empieza a verse aquí, frente a su público», comentaba un representante de la Junta Central Fallera.
Los hitos de la jornada
| Elemento | Detalle de la Jornada |
| Punto de inicio | Glorieta / Calle de la Paz |
| Ambiente | Miles de personas a lo largo de la calles de la Paz y de San Vicente |
| Simbolismo | Entrada de la primera pieza real de una falla de sección especial |
| Próxima parada | La Exposición del Ninot y la llegada masiva de góndolas |
Este evento supone el fin de la tranquilidad para los vecinos. Con la primera pieza ya en su sitio, Valencia empieza a transformarse en un museo al aire libre que culminará, como manda la tradición, el próximo 19 de marzo con la cremà de las más de 700 fallas en la Ciudad de Valéncia y otros centenares en otras poblaciones valencianas.


















