VALENCIA – El Gobierno valenciano ha dado un paso decisivo para romper la histórica barrera de infraestructuras que separa a las poblaciones de l’Horta Sur de la capital. El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, presentó este miércoles el proyecto de construcción de un nuevo puente sobre el cauce del Turia, una obra que servirá de eje central para una plataforma reservada exclusivamente al transporte público y la movilidad sostenible.
El proyecto, que ahora entra en fase de información pública, contempla una inversión estimada de 30 millones de euros. La pieza maestra de la intervención es un nuevo puente paralelo al actual viaducto ferroviario, diseñado para superar el obstáculo que suponen el cauce del río y la autovía V-30. Esta infraestructura conectará de forma directa a los municipios de Chirivella, Alaquàs y Aldaya con Valencia, beneficiando indirectamente también a Quart de Poblet y Mislata.
Una vía exclusiva para transporte público para ganar tiempo
La plataforma reservada tendrá una longitud total de 8.743 metros. Con un ancho de ocho metros en la mayoría de su trazado, permitirá que los servicios de Metrobús y los futuros sistemas de Autobuses de Tránsito Rápido (BRT) circulen sin las interrupciones del tráfico privado.
“No es razonable que en un entorno tan cercano a la capital los tiempos de viaje sean inasequibles”, señaló Martínez Mus durante la presentación. El conseller destacó que, actualmente, solo el 20% de los ciudadanos de la zona opta por el transporte colectivo, una cifra que el Consell pretende revertir ofreciendo una alternativa real a la saturada A-3 y a la Avenida del Cid. Además, el diseño integra un carril ciclopeatonal para fomentar el uso de la bicicleta y el desplazamiento a pie.
El «olvido» de la línea C-3
Más allá de la nueva carretera, el vicepresidente aprovechó el acto para lanzar una exigencia firme al Ministerio de Transportes respecto a la Red de Cercanías. Martínez Mus calificó de “desproporcionado” el tiempo de viaje que pierden los usuarios de la línea C-3 desde que, en 2008, las obras del AVE cortaron el acceso directo al centro de Valencia.
Desde entonces, la línea finaliza en la estación de San Isidro, obligando a los pasajeros a realizar un transbordo para llegar a la Estació del Nord. «En 2008 era un servicio útil y competitivo; hoy pedimos una solución estructural con doble vía y electrificación que devuelva a los vecinos un servicio del siglo XXI«, sentenció.
Mientras llega la respuesta estatal, la Generalitat refuerza su red autonómica. La nueva plataforma y el puente sobre el Turia se presentan como una solución versátil y por fases que, además de mejorar la velocidad comercial de los autobuses, garantizará una conexión directa con puntos estratégicos como el Hospital General de Valencia.
El proyecto inicia ahora su proceso de exposición pública para recibir alegaciones de ayuntamientos y ciudadanos antes de su licitación definitiva.
















