VALENCIA – Con la llegada de la primavera y el ascenso de las temperaturas, la ciudad de Valencia asiste a un fenómeno natural tan fascinante como ajetreado para los servicios de emergencia: la enjambrazón. En las últimas semanas, el cuerpo de bomberos del Ajuntament de Valéncia ha multiplicado sus intervenciones para retirar paneles y colonias de abejas que aparecen, casi de la noche a la mañana, en los lugares más insospechados del mobiliario urbano y viviendas particulares.
No es una coincidencia ni un hecho aislado. Los expertos explican que estos días son el pico máximo de actividad para los himenópteros. Cuando una colmena alcanza su capacidad máxima, la reina vieja parte con la mitad de la colonia para buscar un nuevo hogar. Es en este tránsito cuando los ciudadanos se topan con grandes cúmulos de abejas en cornisas, persianas, farolas o incluso retrovisores de vehículos.
Una actuación especializada y segura la de retirar enjambres
Lejos de lo que pudiera parecer, estas intervenciones no buscan la eliminación de los insectos, sino su protección y reubicación. Las abejas son una especie protegida y esencial para el equilibrio del ecosistema y la seguridad alimentaria a través de la polinización. Por ello, el Ajuntament de Valéncia cuenta con servicios de himenópteros altamente especializados.
En una de las intervenciones más recientes, los efectivos han procedido a la retirada de una colonia de gran tamaño que se había establecido en un tiempo récord. Para estas tareas, los bomberos utilizan un protocolo de recogida mediante núcleos de polipropileno. Estos recipientes técnicos permiten albergar a la colonia de forma temporal, facilitando un traslado seguro y controlado tanto para los operarios como para los propios insectos.
«La rapidez con la que construyen estos panales es asombrosa. En apenas unas horas pueden colonizar un hueco en una fachada. Nuestro objetivo es siempre garantizar que el proceso sea lo menos estresante posible para el enjambre», comentan fuentes del operativo.
Destino: El Parque de Campanar
Una vez que el enjambre queda asegurado dentro de los núcleos de polipropileno, el protocolo de colaboración municipal se activa para darles un destino definitivo. En el caso de las actuaciones de estos días, las abejas han sido trasladadas al Parque de Campanar.
En este emplazamiento, un apicultor profesional se hace cargo de las cajas para proceder a su reubicación en entornos rurales o apiarios controlados. Allí, las abejas pueden continuar con su ciclo vital lejos de los riesgos que supone el tráfico urbano y el contacto accidental con los transeúntes.
Recomendaciones a la ciudadanía
Dada la frecuencia de estos servicios en la capital del Turia durante el mes de abril, las autoridades recuerdan que, ante el avistamiento de un enjambre, es vital mantener la calma y seguir estas pautas:
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No molestar a los insectos: En fase de enjambrazón, las abejas suelen estar tranquilas porque están centradas en proteger a la reina y buscar refugio, pero pueden volverse agresivas si se sienten atacadas.
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Llamar al 112: Los bomberos de Valencia disponen del equipo y la formación necesaria para actuar sin causar daños.
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Evitar remedios caseros: El uso de insecticidas o agua a presión está totalmente desaconsejado y puede ser constitutivo de infracción medioambiental.
La convivencia entre la naturaleza y la urbe es posible gracias a este esfuerzo coordinado. Los bomberos de Valencia no solo apagan fuegos; estos días, su labor como guardianes de la biodiversidad es más visible que nunca en las calles de la ciudad.
















