VALENCIA – Hay tesoros que no tienen precio, pero sí una fragilidad extrema. Sus Majestades los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia, han sido testigos este miércoles de cómo la ciencia y la solidaridad se han unido para rescatar el patrimonio más íntimo de las víctimas de la DANA: sus fotografías.
Durante su visita a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), los monarcas recorrieron las instalaciones del proyecto “Salvem les Fotos / Recuperar las memorias”, una iniciativa que, desde noviembre de 2024, ha logrado intervenir 340.000 fotografías y 3.000 álbumes que el barro estuvo a punto de borrar para siempre.
De la basura al laboratorio: El origen de una idea
El proyecto nació de la sensibilidad de un grupo de estudiantes de Conservación y Restauración. Apenas quince días después de terminar sus clases especializadas, se encontraron como voluntarios en las zonas devastadas. Al ver álbumes familiares amontonados en los escombros, decidieron que su ayuda no solo sería limpiar calles, sino aplicar su formación para salvar recuerdos.
«Pensaron que la mejor forma de ayudar era con aquello para lo que se habían formado: la intervención de fotografías», explican los coordinadores del proyecto.
Un despliegue técnico y humano
Acompañados por autoridades como el presidente de la Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca, y la ministra Diana Morant, los Reyes conocieron de cerca las fases de restauración. El proceso es meticuloso y multidisciplinar:
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Alcance: Intervención de material de 400 familias.
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Equipo: Más de 200 personas, incluyendo expertos en restauración, digitalización e incluso Inteligencia Artificial.
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Colaboración: Una red que une a las cinco universidades públicas valencianas y organismos internacionales como el ICOM.
El reencuentro con la memoria
El momento más emotivo de la jornada se produjo cuando los Reyes conversaron con dos de las familias que ya han recuperado sus álbumes restaurados. Para los afectados, recibir estas imágenes no es solo recuperar papel, sino recuperar su identidad y la historia de sus antepasados que el agua intentó llevarse.
La visita concluyó en los laboratorios, donde becarios y voluntarios continúan trabajando contra reloj. Lo que comenzó como una iniciativa estudiantil se ha convertido en el mayor esfuerzo de rescate de patrimonio fotográfico familiar en la historia reciente de España.



















