VALENCIA – Las playas del Cabanyal y la Malvarrosa han registrado este fin de semana sus cifras de ocupación más altas en lo que va de temporada. Sin embargo, el ambiente de descanso y recreo se ha visto empañado por una queja unánime entre los miles de asistentes: la inexistencia de váteres portátiles y aseos públicos operativos.
A pesar de que el Plan de Playas debería estar a pleno rendimiento, los módulos sanitarios brillan por su ausencia, obligando a los usuarios a desplazarse a los establecimientos de hostelería del paseo marítimo —que se encuentran saturados— o, en el peor de los casos, a utilizar el propio entorno natural.
Un error de planificación de la Concejalía de Playas
Fuentes vecinales y asociaciones de bañistas han mostrado su indignación ante lo que consideran un «olvido imperdonable» por parte del consistorio. «Es incomprensible que con 25 grados y las playas llenas, el Ayuntamiento no haya coordinado la instalación de los baños«, afirma un portavoz de la asociación de vecinos del Cabanyal.
Por su parte, desde el Ajuntament de Valéncia aún no se ha emitido un comunicado oficial aclarando si se trata de un retraso en la licitación del servicio o un fallo logístico de la empresa concesionaria. No obstante, técnicos municipales admiten en privado que la previsión de afluencia se vio desbordada por las temperaturas inusualmente altas de este inicio de abril.
Impacto en los sectores afectados
La falta de infraestructuras no solo afecta a los bañistas, sino también a otros sectores:
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Hostelería: Los restaurantes del Paseo de Neptuno denuncian colas interminables en sus servicios por parte de personas que no son clientes, lo que genera fricciones y problemas de limpieza.
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Imagen Turística: En un momento en que Valencia compite por ser referente de sostenibilidad, la imagen de ciudadanos buscando alternativas por falta de aseos daña el prestigio de la Marca Valencia.
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Medio Ambiente: La ausencia de cabinas sanitarias incrementa el riesgo de vertidos orgánicos en la arena y zonas aledañas.
Mucha gente en el paseo, en la arena y en las canchas deportivas pero prohibido orinarse
Los miles de usuarios que caminaban por el paseo, hacían deporte en la arena o disfrutaban de una jornada de sol tenían prohibido hacer sus necesidades fisiológicas, porque no había baños disponibles, de los que cada semana santa se montan en el Paseo y no se retiran hasta bien entrado septiembre.
Un problema real que sufrían miles de ciudadanos y turistas y que no deja en buen lugar a la gestión municipal de este espacio





















