Tabarca da el paso hacia más autonomía: los vecinos inician trámites para separarse administrativamente de Alicante
La asociación vecinal impulsa la creación de una entidad local menor para gestionar recursos y competencias propias.
La isla de Tabarca ha iniciado un movimiento histórico. Sus vecinos han comenzado los trámites para convertirse en una entidad local menor, un paso que permitiría a la única isla habitada de la Comunitat Valenciana ganar mayor autonomía respecto al Ayuntamiento de Alicante.
La iniciativa parte de la asociación vecinal Illa Plana, que lleva más de una década reclamando cambios en la gestión del territorio.
Un proceso impulsado por los propios vecinos
Para dar este paso, la normativa exige el respaldo de al menos la mitad más uno de los residentes censados. En Tabarca, este requisito ya se ha cumplido: 33 de los 59 habitantes han apoyado formalmente la propuesta.
“Llevamos once años luchando y hemos decidido que es el momento”, señalan desde la asociación vecinal, que considera este proceso como una oportunidad para mejorar la gestión del día a día en la isla.
Qué supondría convertirse en entidad local menor
Si el proceso prospera, Tabarca podría:
- Gestionar directamente determinados servicios
- Administrar fondos propios o procedentes de otras administraciones
- Tener mayor capacidad de decisión sobre su desarrollo
Las entidades locales menores son figuras reconocidas por la legislación valenciana para núcleos de población con características propias y diferenciadas dentro de un municipio.
El Ayuntamiento niega abandono
Desde el gobierno municipal de Alicante aseguran que desconocen el contenido detallado de la propuesta y rechazan que exista una situación de abandono en la isla.
No obstante, la percepción vecinal es distinta, lo que ha impulsado este movimiento en busca de mayor control sobre su futuro.
Apoyo político desde la oposición
Los grupos de la oposición han mostrado su respaldo a la iniciativa. Desde el PSPV se apunta a la falta de un modelo claro para la isla y al retraso en la aprobación del Plan Especial de Tabarca.
Por su parte, Compromís considera que la situación responde a años de inacción y defiende que los vecinos tengan más capacidad de decisión ante los retos sociales y medioambientales que afronta el territorio.
Una isla con identidad propia
Tabarca no es solo un enclave turístico. Se trata de un espacio único, con un núcleo urbano amurallado y una población estable de unas sesenta personas, que conviven con un importante valor natural y patrimonial.
Precisamente esa singularidad es la que ha llevado a sus habitantes a reclamar un modelo de gestión más cercano y adaptado a sus necesidades.
El proceso ahora continúa su curso administrativo, y podría marcar un antes y un después en la historia reciente de la isla.
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