VALÉNCIA | 09/04/2026
Las tradiciones de la Comunitat Valenciana han cobrado vida hoy en las manos de los vecinos más jóvenes de Pinedo, La Torre y El Saler. Decenas de niños y niñas de estas pedanías han participado en una serie de talleres de elaboración de Monas de Pascua, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Valéncia en colaboración con el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valéncia.
El objetivo central de la jornada ha sido doble: fomentar la participación ciudadana desde la infancia y asegurar el relevo generacional en la preservación de las costumbres gastronómicas locales. Bajo la tutela de maestros artesanos del Gremio, los pequeños aprendices han descubierto los secretos de la elaboración de este dulce icónico, pilar fundamental de la repostería pascual.
Entre masa madre y creatividad
Los talleres, desarrollados en las dependencias de las alcaldías pedáneas, permitieron a los participantes trabajar con ingredientes de proximidad: harina, aceite de oliva, azúcar y la imprescindible masa madre. Durante la actividad, los niños no solo se centraron en la técnica para lograr la textura esponjosa característica, sino que también dieron rienda suelta a su imaginación creando formas originales en sus piezas.
Además de la práctica culinaria, la jornada incluyó una parte pedagógica. Los expertos compartieron con los asistentes la historia y evolución de la Mona de Pascua, explicando cómo este dulce ha pasado de ser una tradición profundamente arraigada a un símbolo de identidad de la Comunitat Valenciana.
Preservar el oficio artesano
Desde el sector profesional, la valoración de la jornada ha sido muy positiva. Laura de Juan, secretaria general del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valéncia, destacó la importancia de este contacto directo con el oficio:
«La participación en este tipo de iniciativas permite acercar a los más pequeños la cultura de la panadería y la pastelería artesana, contribuyendo a preservar y difundir nuestras tradiciones entre las nuevas generaciones«.
Con esta iniciativa, las pedanías de Valéncia refuerzan su tejido social en un ambiente lúdico, demostrando que la mejor forma de proteger el patrimonio cultural es permitiendo que los más jóvenes se conviertan, aunque sea por unas horas, en guardianes de la tradición.















