VALENCIA – En una jornada marcada por la tensión y el malestar acumulado, el sector del taxi de la Comunidad Valenciana ha decidido otorgar un último voto de confianza a la Administración autonómica. A través de un comunicado conjunto emitido este 1 de abril de 2026, las principales asociaciones de taxistas han anunciado una tregua temporal en sus movilizaciones, posponiendo cualquier medida de fuerza hasta que finalice el periodo de Semana Santa. Sin embargo, el mensaje es tajante: la paciencia del sector se ha agotado.
Un ultimátum con fecha en el calendario
El documento, firmado por las juntas directivas de diversas entidades —entre las que figuran la Federación Sindical del Taxi, AGTV, ATCV y USO CV, entre otras—, establece el 29 de abril como la fecha límite para que la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio presente resultados tangibles. El objetivo principal de los taxistas es la implementación de un régimen sancionador que se cumpla de forma efectiva y que ponga freno a lo que denominan una «competencia desleal» por parte de los vehículos de transporte con conductor (VTC).
Si llegada esa fecha no existen avances significativos, el sector ya ha diseñado un calendario de protestas semanales que afectará a las tres capitales de provincia: Alicante, Castellón y Valencia. «Estamos sentados en un verdadero polvorín», advierten las asociaciones, subrayando que la estabilidad de más de 9,000 familias depende de una solución normativa urgente.
Escepticismo ante las promesas políticas
A pesar de que los representantes del taxi valoran positivamente la actitud dialogante del Conseller Vicente Martínez Mus, quien ha manifestado su intención de proteger el servicio público del taxi, el sentimiento predominante en el gremio es el escepticismo. Según denuncian, la Conselleria arrastra un retraso considerable en el cierre del vacío normativo que padece el sector desde la primavera de 2025, fecha en la que se prometió la aprobación de un Decreto Ley que aún no ha visto la luz.
«Cada día hay más VTC a nuestro alrededor saltándose la Ley. Mientras nosotros esperamos, en el último año se han concedido más de 800 licencias de VTC y hay más de 5,000 solicitadas que podrían salir a la calle en breve», señala el comunicado.
Tensión en las calles: un accidente como detonante
La gravedad de la situación ha escalado no solo en los despachos, sino también en el asfalto. El comunicado hace referencia a un grave accidente ocurrido una noche de hace unos días en Valencia, que ha dejado a un taxista hospitalizado. Según el sector, el incidente fue presuntamente provocado por un vehículo VTC, un hecho que las asociaciones utilizan para responsabilizar directamente al Gobierno Autonómico de cualquier «desgracia personal» derivada de la falta de control y regulación.
Los taxistas insisten en que su voluntad de negociación es real, pero recalcan que el tiempo de las palabras ha pasado. Recuerdan que, en otras ocasiones, se han aprobado Decretos Ley en cuestión de días, por lo que no comprenden la demora actual que está poniendo en riesgo las inversiones de miles de profesionales que «lo han invertido todo» en sus licencias.
Un futuro incierto tras las vacaciones
Con la ciudad preparándose para la afluencia turística de la Semana Santa, la tregua supone un alivio temporal para la movilidad urbana. No obstante, el 30 de abril podría marcar el inicio de un periodo de alta conflictividad social en las carreteras valencianas si el Conseller Martínez Mus no logra materializar el marco legal exigido. El sector del taxi se mantiene en guardia, vigilando cada movimiento de la administración y listo para retomar las calles en defensa de lo que consideran la supervivencia del servicio público.
















