El TSJCV acaba de notifica a las partes que confirma la Sentencia de Absolución al ex-inspector Jede Ricardo Ferris por delitos de odio por sus declaraciones pronunciadas en una Conferencia sobre delincuencia.
Sentencia TSJCV
Por lo que, confirmando el criterio del tribunal sentenciador, desestimamos el recurso de apelación del Ministerio fiscal al que se adhirieron las acusaciones particulares.
OCTAVO.- Tratándose de un recurso formulado por el Ministerio Fiscal al cual se han adherido las acusaciones particulares, y puesto que estas no han actuado como mala fe procesal o temeridad, no es de aplicación el art. 123 del CP ni el art. 240.3º de la LECrim y no cabe especial pronunciamiento en materia de costas procesales.
FALLO
1º.- Desestimamos el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal, al que se han adherido “Cim Burkina” y “Valencia Acoge València Acull”, frente a la sentencia núm. 613/2025, de fecha 30 de septiembre, dictada por la Audiencia Provincial de Valencia Sección Segunda.
2º.- Confirmamos la sentencia sin especial pronunciamiento sobre las costas procesales correspondientes a esta alzada.
Así por esta nuestra sentencia de la que se unirá certificación al rollo de sala, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
Ricardo Ferris: Del despacho policial a los tribunales por la libertad de expresión
El exinspector jefe de Valencia, relevado de su cargo en 2022 tras vincular inmigración con delincuencia, se consolida hoy como una voz crítica contra la gestión institucional tras ser absuelto de un delito de odio.
El punto de inflexión: El acto de Vox en Valencia
La carrera de Ricardo Ferris cambió de rumbo el 14 de octubre de 2022. En un coloquio sobre seguridad ciudadana organizado por Vox, el entonces jefe de la comisaría del distrito Centro de Valencia lanzó una serie de afirmaciones que sacudieron los cimientos del Ministerio del Interior. Ferris sostuvo que la «práctica totalidad» de la delincuencia en la ciudad estaba cometida por extranjeros, llegando a bromear con que, al detener a un español, parecía que «le había tocado la lotería».
La reacción de la Dirección General de la Policía fue fulminante: fue cesado de manera inmediata por «pérdida de confianza». Poco después, el propio Ferris solicitó su pase a la jubilación anticipada, cerrando una etapa de décadas en el cuerpo.
La batalla judicial: ¿Odio o libertad de expresión?
El caso Ferris se convirtió en un termómetro legal sobre los límites del discurso público. La Fiscalía y diversas ONGs solicitaron tres años de prisión para el exmando, acusándolo de un delito de odio por considerar que sus palabras estigmatizaban a un colectivo vulnerable y carecían de rigor estadístico.
Sin embargo, el proceso concluyó con una sentencia de absolución. La justicia determinó que:
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Sus declaraciones se enmarcaban en un contexto de crítica política.
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Estaban amparadas por el derecho a la libertad de expresión.
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No existía una incitación directa al odio o a la violencia física contra los inmigrantes.
Presente: Activismo y crítica institucional
Lejos de retirarse de la esfera pública tras su salida de la policía, Ferris ha reforzado su perfil como analista y «activista». Recientemente, ha sido una voz recurrente en medios de comunicación conservadores, donde ha mantenido un discurso muy crítico:
| Ámbito | Posicionamiento |
| Inmigración | Mantiene que el sistema actual favorece la inseguridad ciudadana. |
| Gestión de la DANA | Ha calificado la respuesta gubernamental tras las inundaciones de Valencia como «omisión del deber de socorro». |
| Instituciones | Crítico feroz de la actual cúpula del Ministerio del Interior. |
Perfil del personaje
Para sus seguidores, Ferris representa al policía que «dice las verdades que el sistema quiere ocultar»; para sus detractores, es un exponente de la infiltración de la extrema derecha en las fuerzas de seguridad. Lo que es innegable es que el exinspector ha pasado de gestionar la seguridad de un distrito a ser un actor político relevante en el debate sobre la identidad y la ley en España.
















