TUÉJAR – Hay tradiciones que nacen tímidas y otras que, como la madera de un monumento, prenden con fuerza desde el primer segundo. Tuéjar se prepara para vivir un fin de semana histórico. Del 10 al 12 de abril, el municipio no solo celebrará su fiesta del fuego anual, sino que soplará las velas por sus 20 años de historia fallera, una efeméride que consolida a esta localidad como el referente de la fiesta josefina en el interior de la provincia de Valencia.
El programa de actos, diseñado para involucrar a vecinos de todas las edades y visitantes de la comarca de Los Serranos, arrancará este viernes con el ritual que da sentido a todo: la Plantà. A partir de las 20:00 horas, la Plaza del Mercado se convertirá en un hervidero de actividad. Los camiones, las grúas y los brazos de los falleros trabajarán al unísono para alzar unos monumentos que este año cargan con el simbolismo de dos décadas de esfuerzo. La jornada culminará con la tradicional cena de sobaquillo, una noche de vigilia y hermandad que se prolongará hasta el amanecer para asegurar que cada «ninot» luzca impecable.
Un sábado de compromiso social y diversión
El sábado 11 de abril el protagonismo se desplazará hacia los más jóvenes y la tercera edad. Durante la mañana y parte de la tarde, el ambiente festivo estará garantizado con castillos hinchables para el público infantil. Sin embargo, el momento más emotivo llegará a las 17:00 horas. La falla, fiel a su espíritu integrador, recibirá la visita de los usuarios de las residencias de Chelva y Tuéjar.
Este encuentro intergeneracional, amenizado con la clásica merienda de chocolate con buñuelos, refuerza el carácter social de una fiesta que va mucho más allá de lo estético. Tras la convivencia, la pólvora dejará paso brevemente al ingenio con una cena fallera y una discomóvil que incluirá un baile de disfraces, prometiendo alargar la fiesta hasta bien entrada la madrugada.
El estallido final: Pólvora y ceniza
El domingo 12 de abril marcará el clímax de las celebraciones. Tras la solemne misa en honor a San José a las 12:30 horas, el aroma a pólvora invadirá la Plaza Mayor. La prestigiosa Pirotecnia Mediterráneo será la encargada de disparar una mascletà que promete hacer vibrar los cimientos del municipio.
Por la tarde, el fervor religioso tomará las calles con el pasacalle y la Ofrenda de flores a la Purísima. El recorrido hacia la ermita será, sin duda, uno de los momentos más plásticos y seguidos por los fotógrafos, con el color de los trajes regionales contrastando con la arquitectura serrana.
El cierre de este 20 aniversario vendrá dictado por el fuego purificador. A las 20:30 horas, los ojos de los niños verán arder su monumento infantil, dando paso, apenas media hora después, al plato fuerte: una mascletà nocturna y la Cremà de la falla principal. Con el desplome de las cenizas, Tuéjar no solo cerrará un ejercicio brillante, sino que pondrá el broche de oro a veinte años de resistencia cultural, demostrando que en el interior valenciano, la llama de la tradición arde con tanta o más fuerza que en la costa.
Nota del cronista: La celebración de estas fallas «fuera de temporada» (abril) permite a la comisión contar con los mejores proveedores pirotécnicos y atraer a cientos de turistas que buscan una experiencia fallera más cercana y auténtica, lejos de las aglomeraciones de la capital.















