La investigación sobre la gestión de la dana en la provincia de Valencia suma nuevas declaraciones que cuestionan decisiones clave durante las horas más críticas.
El responsable de la unidad de bomberos forestales de Alzira, Alberto Pardo Raso, ha sembrado dudas sobre la actuación de los mandos superiores al asegurar que resulta “muy difícil de creer” que no estuvieran informados de movimientos relevantes en pleno episodio de lluvias extremas.
Dudas sobre la retirada de vigilancia en el barranco del Poyo
El foco está en la retirada, a primera hora de la tarde del día de la dana, de una unidad que controlaba el caudal en el barranco del Poyo.
Según el testimonio, ese tipo de decisiones deberían haber sido conocidas por los responsables operativos. Por ello, cuestiona directamente la versión ofrecida por José Miguel Basset, quien afirmó haberse enterado días después.
Para el mando forestal, lo lógico es que esa información pasara por los canales habituales de coordinación en una situación de emergencia.
Falta de medios: “Podrían haberse movilizado más unidades”
Otra de las críticas más contundentes apunta a la falta de refuerzos.
Pardo considera que había recursos disponibles en otras zonas que no se activaron, lo que habría permitido una respuesta más amplia ante la magnitud del episodio.
Entre los propios bomberos, reconoce, existe cierta frustración por esa falta de movilización en un momento clave.
El aviso clave que activó la respuesta
Durante su declaración, también ha confirmado un dato relevante: fue él quien informó directamente a Salomé Pradas de la desaparición de un camionero en la Ribera.
Ese aviso se produjo a las 14:50 horas, en plena evolución de la emergencia, y fue determinante para activar mecanismos de coordinación.
Ríos desbordados y situación fuera de control
El testimonio describe una situación crítica desde primeras horas del día.
El desbordamiento del río Sec a la altura de Carlet ya era evidente antes del mediodía, con niveles que impedían incluso realizar mediciones con normalidad.
La evolución del agua hacía prever problemas graves aguas abajo, algo que, según el bombero, se trasladó a los responsables.
“No era momento de fotos”: críticas a la visita institucional
Uno de los momentos más controvertidos de su relato ha sido la valoración de la visita institucional durante la emergencia.
Pardo ha sido claro: aquel día no era adecuado para actos de imagen.
Durante esa visita, su unidad fue retirada temporalmente de sus funciones para acompañar a la comitiva, algo que ha sido cuestionado por el propio mando.
Decisión de seguir trabajando pese a órdenes de retirada
A pesar de recibir instrucciones para regresar a base, el equipo decidió continuar sobre el terreno.
La prioridad, según explica, era ayudar en rescates y asistir a personas atrapadas por las inundaciones.
El operativo se prolongó durante horas sin descanso, en una situación que describe como límite.
Contactos previos antes de declarar ante el juez
Otro aspecto relevante es que la exconsellera se puso en contacto con él antes de su citación judicial.
Según ha relatado, hubo conversaciones en las que se interesó por el contenido de su testimonio, aunque el bombero asegura que siempre tuvo claro que contaría únicamente lo que vivió.
Un relato que añade presión a la investigación
La declaración de este mando forestal introduce nuevas incógnitas sobre la coordinación y la toma de decisiones durante la dana.
Un episodio que sigue bajo análisis judicial y que, con cada testimonio, reconstruye una jornada marcada por la urgencia, la falta de medios… y decisiones que ahora se cuestionan.
















