VALENCIA – La Plaza del Ayuntamiento, corazón palpitante de las Falles 26, se ha convertido esta noche en el epicentro de una simbiosis perfecta entre la tradición pirotécnica y la reivindicación social. El espectáculo «La magia de la pólvora», ejecutado por la prestigiosa firma Pirotecnia Nadal-Martí, ha puesto el broche de oro a una jornada marcada por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Un gesto de respeto: el retraso del disparo
En un ejercicio de convivencia y sensibilidad, el programa oficial sufrió una modificación de última hora. El disparo, previsto inicialmente para una hora más temprana, se retrasó finalmente sesenta minutos. Esta decisión permitió que la manifestación del 8M pudiera discurrir con total fluidez frente al edificio consistorial y atravesar la Plaza del Ayuntamiento, garantizando que el mensaje reivindicativo tuviera el espacio y el protagonismo necesario antes de ceder el testigo al estruendo festivo.
Visita oficial a la falla municipal
Minutos antes de que el fuego tomara el cielo, las máximas representantes de la fiesta, las Falleras Mayores de Valencia, Carmen Prades y Marta Mercader, realizaron una visita oficial a la falla municipal. Acompañadas por sus respectivas Cortes de Honor, las representantes pudieron observar de cerca el avance de las labores de plantada, que continúan a ritmo frenético en el llano de la plaza.
Fuerza y estética en el cielo valenciano
Tras la espera, Nadal-Martí no defraudó. El espectáculo destacó por:
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Ritmo ascendente: Una combinación de efectos digitales que jugaron con la verticalidad de la plaza.
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Simbolismo: Se pudieron apreciar secuencias de colores que aludían a la lucha por la igualdad.
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Potencia final: Un cierre atronador que recordó por qué la pólvora es el lenguaje universal de los valencianos.
«Ha sido una demostración de fuerza y belleza que reafirma el papel de la mujer en todos los ámbitos de nuestra fiesta», comentaban asistentes al finalizar el disparo.



















