VALENCIA | 8 de marzo de 2026 — En una jornada marcada por la reivindicación y el orgullo cultural, el Ayuntamiento de Valencia ha transformado su emblemático Salón de Cristal en un escenario de reconocimiento y justicia histórica. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la ciudad ha celebrado la entrega de los galardones al talento femenino, centrando esta edición en las mujeres que, con batuta, voz o mesa de mezclas, definen el presente y futuro de la música.
El acto, presidido por la alcaldesa y arropado por la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, y su Corte de Honor, ha servido para visibilizar trayectorias que a menudo han tenido que sortear techos de cristal en un sector tradicionalmente masculinizado.
Excelencia desde la lírica hasta la electrónica
La nómina de premiadas de este año refleja la diversidad y la potencia de la industria musical valenciana. La soprano Isabel Rey, con una carrera que ha brillado en los escenarios más prestigiosos del mundo como el Met de Nueva York, recibió una de las ovaciones más cerradas de la mañana. Junto a ella, el contraste moderno lo puso la productora y DJ Marien Baker, cuya proyección internacional en la música de baile es un referente de éxito en la vanguardia digital.
El ámbito de la dirección y la composición también tuvo su espacio con el reconocimiento a Amparo Edo, cuyas partituras han cruzado el Atlántico hasta Hollywood, y a las hermanas Ethelvina y Ofelia Raga, figuras clave en la interpretación y la dirección que han mantenido viva la llama de la excelencia musical en la Comunitat.
El poder del colectivo
Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento a la Gayano Women’s Band. Esta formación, nacida en el seno de la comisión fallera Gayano-Vuch, es la primera banda de música de España compuesta íntegramente por mujeres. Su premio no solo celebra su calidad artística, sino su valor social como red de apoyo y visibilidad para las músicas en el ámbito festivo.
Compromiso con la igualdad
Durante su intervención, Carmen Prades destacó que este acto «no es solo una entrega de premios, sino una declaración de intenciones de una ciudad que entiende que su cultura es incompleta sin el reconocimiento pleno de sus mujeres».
El evento concluyó con una breve interpretación musical que resonó bajo las lámparas de cristal, recordando a los asistentes que, aunque se ha avanzado mucho en materia de igualdad de oportunidades, el compromiso de Valencia con sus creadoras debe ser una partitura que se escriba cada día del año.
















