El Mercado Central de Valencia vive su jornada más intensa del año en vísperas de Nochebuena
Colas interminables, refuerzo de personal y un aluvión de compras de última hora convierten el Mercado Central en el epicentro de la Navidad valenciana.





Pasillos abarrotados, colas en prácticamente todas las paradas y comerciantes trabajando sin descanso. El Mercado Central de Valencia atraviesa estos días su momento de mayor actividad del año, coincidiendo con las compras de última hora para la cena de Nochebuena.
Tanto este martes como el miércoles, cientos de valencianos han llenado el recinto desde primera hora de la mañana. Para poder hacer frente a la avalancha de clientes, la práctica totalidad de los puestos ha reforzado su plantilla, recurriendo tanto a contrataciones puntuales como a la ayuda de familiares.
Un centro histórico colapsado por las compras navideñas
La mayoría de compradores ha optado por acudir a pie o en transporte público, ya que el acceso en vehículo privado se ha visto seriamente afectado por los atascos en el centro de la ciudad. Los aparcamientos de la avenida del Oeste han colgado el cartel de completo durante gran parte de la jornada.
Entre el bullicio se repiten frases que forman parte ya del paisaje sonoro navideño del mercado: peticiones de marisco fresco, jamones ibéricos de primera calidad o carnes especiales para celebraciones familiares. Para muchos clientes, estas fechas no son momento de comparar precios, sino de apostar por el producto de mayor calidad.
Subida de precios y alta demanda
Comerciantes y clientes coinciden en que los precios han experimentado un aumento notable en los últimos días, especialmente en productos estrella como el marisco o el pavo. Aun así, la demanda no se ha resentido. Algunos vendedores aseguran que en una sola jornada pueden llegar a facturar lo equivalente a una semana completa del resto del año.
El pavo, junto a ingredientes tradicionales del cocido, aves como el capón o la pularda y carnes de caza, se encuentran entre los productos más solicitados. En el caso del marisco, gambas, cigalas, carabineros, vieiras y langostinos concentran buena parte de las compras.
Gasto medio elevado y compras familiares
El gasto medio por cliente se sitúa entre los 40 y los 80 euros, aunque no faltan operaciones muy superiores, especialmente en jamones de alta gama o piezas de marisco premium. Muchas familias realizan estas compras como una tradición anual, conscientes de que se trata de una ocasión especial.
También destacan las colas en las paradas de dulces y turrones. Los sabores innovadores ganan terreno, aunque los clásicos como el turrón de Jijona o la yema tostada siguen liderando las ventas.
Una Navidad sin turistas
A diferencia del resto del año, cuando el Mercado Central es uno de los principales reclamos turísticos de la ciudad, en la víspera de Nochebuena apenas se observan visitantes extranjeros. El protagonismo es casi exclusivo de valencianos y vecinos de localidades cercanas que acuden a preparar una de las cenas más importantes del calendario.
La escena se repite parada tras parada: largas esperas, bolsas llenas de productos selectos y la sensación compartida de que, al menos una vez al año, la calidad y la tradición se imponen al precio.
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