La Asociación de Vecinos de San Antonio-Zaidía denuncia un repunte crítico de robos y asaltos en viviendas, comercios y garajes, exigiendo a las autoridades un plan de choque inmediato para frenar la criminalidad.
VALENCIA – Lo que debería ser una semana de preparativos festivos y alegría vecinal se ha transformado en un clima de tensión y vigilancia constante. Los vecinos del histórico barrio de San Antonio, en el distrito de La Zaidía, han dado la voz de alarma ante lo que califican como un «incremento insostenible» de la delincuencia en sus calles. En las últimas semanas, y con especial virulencia en los últimos días, el barrio ha pasado de la preocupación al miedo tras registrarse una sucesión de ilícitos que afectan a todos los ámbitos de la vida cotidiana.
Una tipología delictiva que no da tregua
El mapa de la criminalidad en la zona se ha diversificado de forma alarmante. Según informan desde la Asociación de Vecinos de San Antonio-Zaidía, los robos ya no se limitan a hurtos menores. El inventario de denuncias recogidas por el colectivo vecinal incluye desde el forzamiento de vehículos estacionados en la vía pública hasta el asalto sistemático a garajes comunitarios, donde los delincuentes actúan con total impunidad buscando objetos de valor o piezas de recambio.
Sin embargo, lo que más ha encendido las alarmas es la audacia de los últimos asaltos. Se han reportado entradas en viviendas particulares, en algunos casos con los residentes en su interior, lo que eleva el riesgo de confrontaciones violentas. A esto se suman los «tirones» en plena calle y los robos en el pequeño comercio local, el corazón económico del barrio, que se siente especialmente vulnerable ante la falta de presencia policial disuasoria.
El factor psicológico: la pérdida de la tranquilidad
«Ya no se trata solo de la pérdida material; es la sensación de vulnerabilidad al cruzar tu propio portal», comenta una vecina que prefiere mantener el anonimato. La sensación de inseguridad es ya un sentimiento compartido que amenaza con empañar la convivencia y la calidad de vida en un barrio tradicionalmente familiar.
Desde la entidad vecinal señalan que este repunte de robos no es un fenómeno aislado de los últimos días, sino la culminación de una tendencia ascendente que se viene gestando desde hace meses. La proximidad de las festividades locales, que suelen congregar a un gran número de personas en las calles, añade una capa extra de urgencia a sus demandas: temen que la aglomeración de las fiestas sea aprovechada por los delincuentes si no se toman medidas preventivas inmediatas.
Hace meses que los vecinos vienen advirtiendo de un repunte en los robos en la zona, achacado a que la vigilancia sobre el barrio próximo de Orriols había trasladado la delincuencia a esta zona, pero lejos de cesar esta inseguridad ha seguido aumentando mes a mes hasta tener una sensación de inseguridad total que desde el Ajuntament de Valéncia vuelven a negar.
Fuentes municipales restan importancia a que los barrios se quejen de la delincuencia y la inseguridad, hoy mismo ante esta situación en Benimaclet se aseguraba que se iban a destinar a nuevos agentes a la zona ¿de dónde saldrán?
Si la plantilla es la que es, los agentes serán trasladados de otras zonas a esta y parece que la estrategia policial y política es ir trasladando agentes para parchear problemas puntuales. Los vecinos exigen medidas de calado que no contemple el propio Ajuntament de Valéncia.
Llamamiento a las instituciones y a la ciudadanía
Ante la gravedad de los hechos, la Asociación de Vecinos de San Antonio-Zaidía ha emitido un comunicado oficial en el que solicita formalmente a la Delegación del Gobierno y a la Concejalía de Seguridad Ciudadana un refuerzo urgente de la vigilancia.
«Solicitamos un incremento de las patrullas preventivas, tanto de Policía Local como Nacional, para garantizar que San Antonio siga siendo un espacio de convivencia y no un foco de impunidad», reza el escrito.
Asimismo, la asociación ha hecho un doble llamamiento:
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A la responsabilidad institucional: Para que no se ignoren las estadísticas y se actúe antes de que ocurra una desgracia personal mayor.
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A la colaboración ciudadana: Instan a los damnificados a no dejar pasar ningún incidente y a denunciar siempre por los canales oficiales. La falta de denuncias formales, advierten, «invisibiliza el problema ante las estadísticas estatales» y dificulta la asignación de recursos policiales a la zona.
Un compromiso con el barrio
El colectivo vecinal reitera su compromiso inquebrantable con la defensa de los intereses del barrio. Mientras las luces de la festividad comienzan a instalarse, el barrio de San Antonio no pide solo celebración, sino el derecho fundamental de caminar por sus calles y dormir en sus casas con la seguridad de que el orden y la ley prevalecen sobre el oportunismo delictivo. La pelota está ahora en el tejado de las administraciones, que deberán responder antes de que el malestar social derive en protestas de mayor calado.
















