BURRIANA – La ciudad de Burriana ha entrado en estado de máxima alerta. Ante los preocupantes informes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que sitúan al municipio bajo aviso rojo por vientos huracanados y aviso naranja por fenómenos costeros, el Ayuntamiento ha reaccionado de forma drástica para evitar daños personales. Mediante una resolución de alcaldía de urgencia, se ha ordenado el cese total de la actividad pública y privada en exteriores desde la medianoche de este viernes hasta la madrugada del domingo.
La decisión se tomó tras una reunión de emergencia del Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL), donde técnicos y fuerzas de seguridad analizaron la peligrosidad de un frente que amenaza con rachas de viento superiores a los 100 km/h. «El objetivo es garantizar la seguridad de todos los vecinos y minimizar la exposición al riesgo en las horas críticas», señala el documento oficial.
Un paquete de medidas sin precedentes
El plan de choque municipal afecta de lleno a la vida social y económica de la localidad. Entre las medidas más severas destaca la suspensión de la emblemática feria de Sant Blai, una de las citas más esperadas del calendario local. La decisión, aunque difícil, se justifica por la imposibilidad de garantizar la estabilidad de las estructuras de feria y la seguridad de los asistentes ante la fuerza del viento prevista.
Asimismo, el sector de la hostelería se verá afectado por la prohibición expresa de instalar terrazas y veladores. Los parques y jardines públicos permanecerán cerrados mediante precintos policiales, con especial vigilancia en las zonas de alto arbolado donde el riesgo de caída de ramas es extremo. La costa tampoco queda exenta: las actividades náuticas y cualquier estancia en el litoral han quedado terminantemente prohibidas debido al fuerte oleaje.
Servicios de emergencia en máxima alerta
Para gestionar el posible impacto del temporal, la alcaldía ha ordenado el refuerzo de la Policía Local, las brigadas de vía pública y el servicio de jardinería. Estos equipos permanecerán activos y en «alerta total» para intervenir en caso de caída de cornisas, muros o vallados, así como para gestionar posibles cortes de tráfico provocados por obstáculos en la calzada.
Llamamiento a la responsabilidad ciudadana
Desde el consistorio se ha hecho un llamamiento a la calma, pero también a la prudencia extrema. Las autoridades recomiendan a los vecinos que se abstengan de salir de sus hogares si no es estrictamente necesario. Entre los consejos de seguridad, se enfatiza la necesidad de asegurar macetas, toldos y objetos en balcones que puedan salir volando y convertirse en proyectiles peligrosos para los peatones.
«La prevención es nuestra mejor herramienta», subraya el comunicado, instando a la población a seguir únicamente los canales de información oficiales para evitar bulos y confusión durante el transcurso de la tormenta. Se espera que la situación comience a remitir a partir de las 6:00 horas del domingo, momento en el que se evaluarán los daños y se decidirá la reapertura de las instalaciones municipales.
















