VALENCIA. – La Línea 2 de Metrovalencia vive un fin de semana negro marcado por la inestabilidad del arbolado en su tramo en superficie. Lo que comenzó el sábado como una jornada de interrupciones intermitentes ha desembocado en un bloqueo prolongado que, a día de hoy domingo, mantiene cortada la circulación ferroviaria en el corazón del área metropolitana. En total, tres incidentes graves por caída de árboles sobre la plataforma de la vía han puesto en jaque la movilidad de miles de vecinos de Paterna, La Cañada y L’Eliana.
Un sábado de «puntos negros»
La pesadilla logística arrancó durante la jornada de ayer sábado. En dos ocasiones previas, la caída de ejemplares arbóreos obligó a detener la marcha de los trenes en distintos puntos del trazado exterior. Aunque las brigadas de mantenimiento de FGV (Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana) lograron restablecer el servicio tras retirar los obstáculos y revisar la catenaria, la tregua fue efímera.
A última hora de la tarde de ayer, un tercer árbol se desplomó en el tramo de La Vallesa, una zona de alto valor ecológico pero de gran complejidad técnica debido a la proximidad de la masa forestal a la infraestructura eléctrica. Este tercer impacto resultó ser el más grave de la jornada, dañando seriamente el tendido y obligando a la suspensión definitiva del servicio ferroviario en ese tramo.
Domingo: Labores de reparación y servicio de autobús
A pesar de los esfuerzos realizados durante la noche, la previsión de Metrovalencia es que los trabajos de reparación se prolonguen durante toda la mañana de este domingo. La caída del árbol en La Vallesa no solo bloquea el paso de los convoyes, sino que requiere una intervención técnica minuciosa para tensar de nuevo la catenaria y asegurar que no existan riesgos eléctricos.
Para intentar mitigar el impacto, se ha activado un dispositivo alternativo de autobús que cubre el trayecto entre las estaciones de Paterna, La Cañada y L’Eliana. Sin embargo, este sistema de emergencia ha generado malestar entre los usuarios de los apeaderos intermedios, como Fuente del Jarro o Santa Rita, ya que el autobús no realiza paradas en estos puntos, dejando a estos viajeros prácticamente incomunicados por vía férrea.
El debate sobre la seguridad en la vía
Este triple incidente en menos de 24 horas ha encendido las alarmas sobre el estado de los márgenes de la vía. El tramo que atraviesa el Parque Natural del Turia es especialmente sensible; la acumulación de episodios de viento y el estado de algunos ejemplares han convertido este corredor en un punto crítico para la fiabilidad de la red.
Desde Metrovalencia se ha instado a los pasajeros a seguir las actualizaciones a través de sus canales oficiales, mientras los equipos de vía trabajan contrarreloj para que la L2 recupere la normalidad antes del mediodía. Por ahora, el transbordo al autobús sigue siendo la única opción para quienes necesiten desplazarse hacia Llíria o Valencia, con el consiguiente incremento en los tiempos de viaje.
















