VALÉNCIA – La red de transporte suburbano de Valéncia vivió anoche un episodio de extrema gravedad que obligó a paralizar la circulación de trenes en dos de sus líneas principales. Tres jóvenes, uno de ellos menor de edad, fueron detenidos por la Policía Nacional tras ser localizados caminando por las vías en el tramo subterráneo que conecta las estaciones de Facultats y Benimaclet. Los implicados, que presentaban signos evidentes de embriaguez, pusieron en jaque la seguridad ferroviaria y la de sus propias vidas.
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 23:00 horas, cuando el maquinista de una unidad que cubría la Línea 3 divisó varias siluetas en la penumbra del túnel. Gracias a su pericia y a una rápida reacción, el conductor accionó el frenado de emergencia, logrando detener el convoy a escasos metros de los individuos. De inmediato, el trabajador dio la voz de alarma al puesto de mando, activando un protocolo de seguridad que supuso el corte total del suministro eléctrico en la catenaria para evitar una tragedia mayor.
Interrupción del servicio y despliegue policial
La imprudencia de estos jóvenes provocó la suspensión inmediata del tráfico ferroviario en las líneas 3 y 9 de Metrovalencia. Cientos de pasajeros se vieron afectados por los retrasos mientras agentes de la policía y personal de seguridad privada de FGV (Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana) se adentraban en las galerías para dar caza a los infractores.
Según fuentes policiales, en el lugar se logró interceptar a tres de los sospechosos. No obstante, un cuarto integrante del grupo consiguió huir aprovechando la complejidad del trazado subterráneo y las salidas de emergencia de la zona de Benimaclet. Las fuerzas de seguridad mantienen abierta una investigación y trabajan con las cámaras de videovigilancia de la red para identificar y detener al último fugitivo.
Consecuencias legales: Delito de desorden público
Los tres detenidos se enfrentan ahora a cargos por un presunto delito de desorden público. Este tipo de conductas, que alteran gravemente el funcionamiento de un servicio esencial de transporte, están tipificadas con penas que pueden incluir multas económicas de cuantía elevada y, en los casos más graves, penas de prisión. En el caso del menor de edad, los hechos han sido puestos en conocimiento de la Fiscalía de Menores.
Desde la empresa de transporte han lamentado profundamente el incidente, recordando que la intrusión en las vías es una acción «extremadamente peligrosa y castigada por la ley«. El servicio en la ciudad de Valéncia no pudo restablecerse por completo hasta que los técnicos verificaron que no quedaba nadie más en el túnel y que la infraestructura no había sufrido daños.
Este suceso ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en los accesos al metro durante las franjas nocturnas, especialmente en zonas de alta afluencia juvenil como es el eje universitario de la capital.
















