VALENCIA – En el corazón de las celebraciones josefinas, donde la pólvora y el arte efímero toman las calles, surge un llamamiento a la solidaridad que busca trascender la fiesta. Casa Caridad Valencia ha lanzado un desafío directo al colectivo fallero: apadrinar el próximo 19 de marzo y convertirlo en un símbolo de compromiso social bajo la iniciativa «120 años plantando solidaridad. Las Fallas siempre con Casa Caridad».
Este reto no es una simple petición de donativos, sino una invitación estratégica para que el mundo de las Fallas «blinde» el Día de San José en el calendario de la institución. El objetivo es ambicioso pero necesario: cubrir los 20.000 euros que cuesta mantener abiertas las puertas de la Asociación durante esa jornada, garantizando que los servicios de acogida, alimentación y atención social no se detengan mientras la ciudad celebra su día grande.
365 días, 365 compromisos
La propuesta se integra en el nuevo programa estrella de la entidad, denominado ‘365 Empresas con Valor’. Esta campaña busca asignar cada día del año a una empresa o entidad colaboradora que asuma el coste de funcionamiento diario de la institución. Actualmente, Casa Caridad cuenta con el respaldo de 183 empresas, y el reto actual aspira a duplicar esa cifra para alcanzar la sostenibilidad total del calendario.
«Cada día que abrimos nuestras puertas supone un esfuerzo económico importante, pero también una oportunidad para ofrecer estabilidad a cientos de personas», ha manifestado Elena Sánchez, presidenta de Casa Caridad. Sánchez subraya que vincular el 19 de marzo con el mundo fallero es un paso natural: «Conectar una tradición tan profundamente valenciana con un compromiso social compartido es la mejor forma de honrar nuestras raíces».
Un esfuerzo colectivo con recompensa
Para canalizar las donaciones, la entidad ha habilitado una plataforma de recaudación de fondos (crowdfunding) abierta a comisiones falleras, empresas vinculadas a la fiesta y ciudadanos a título particular. Como incentivo a la competitividad solidaria, la Asociación ha anunciado que distinguirá el próximo año a la falla que logre la mayor recaudación con un detalle conmemorativo especial, reconociendo su papel como motor de cambio en la ciudad.
Mantener la maquinaria de Casa Caridad en marcha es un desafío logístico y financiero constante. Con sedes en Pechina y el Multicentro Social de Benicalap, además de tres centros de educación infantil en Pechina, Benicalap y Torrent, la institución atiende diariamente a personas en situación de sin hogar y familias en riesgo de exclusión. Sus programas abarcan desde la alimentación básica hasta el Proyecto Fénix de viviendas supervisadas y el acompañamiento en la búsqueda de empleo.
Nuevas alianzas para la sostenibilidad
Conscientes de que la responsabilidad social corporativa evoluciona, Casa Caridad ha presentado también nuevas categorías de colaboración: Platino, Oro, Plata y Bronce. Estos niveles permiten que empresas de diferentes tamaños e implantación puedan sumarse al proyecto de forma estable, adaptando su inversión a su capacidad pero manteniendo un compromiso firme a largo plazo.
La labor de la entidad es de utilidad pública y cuenta con la colaboración de instituciones como la Generalitat Valenciana, pero es la aportación privada y civil la que permite mantener la independencia y la agilidad de sus servicios. En un contexto donde la vulnerabilidad social sigue presente, iniciativas como el apadrinamiento del Día de San José pretenden recordar que, tras las cenizas de la cremà, queda una realidad que necesita atención los 365 días del año.
















