VALENCIA | Miércoles, 4 de marzo de 2026.
La cuarta mascletà del calendario fallero de 2026 ha vuelto a demostrar que el sentimiento por la pólvora en el Cap i Casal es capaz de imponerse a las inclemencias meteorológicas. Bajo un cielo plomizo y una atmósfera cargada de humedad, la Pirotecnia Dragón ha protagonizado un disparo calificado por los expertos como «dinámico y rítmico», logrando que la Plaza del Ayuntamiento vibrara con una intensidad que, por momentos, hizo olvidar la inestabilidad que acecha a la ciudad.
Un estruendo contra la incertidumbre
Desde primeras horas de la mañana, todas las miradas se dirigían alternativamente al montaje de las jaulas y a las aplicaciones meteorológicas. El día ha transcurrido marcado por un ambiente desapacible, con rachas de viento fresco y una nubosidad persistente que mantenía en vilo a las autoridades y a los miles de asistentes. Pese a que el centro de la ciudad registró algunas gotas aisladas, la lluvia fue prácticamente escasa durante el mediodía, permitiendo que la Fallera Mayor de Valencia pronunciara su esperado «Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà» sin necesidad de paraguas.
El disparo de Pirotecnia Dragón arrancó con una elegancia digital aérea que fue ganando en fuerza hasta desembocar en un cuerpo central robusto. El ritmo trepidante y la sincronización perfecta de los truenos culminaron en un final contundente, un terremoto terrestre que hizo temblar los cimientos de la plaza y desató el júbilo de un público entregado que llenaba, un día más, el recinto.
Balance sanitario: una jornada de relativa calma
El dispositivo preventivo de Cruz Roja, desplegado como es habitual en los alrededores de la plaza, ha cerrado la jornada con un balance positivo dadas las circunstancias. En total, se han realizado 8 intervenciones sanitarias. La mayoría de ellas han sido asistencias leves relacionadas con lipotimias y crisis de ansiedad, favorecidas quizás por la presión atmosférica y el gentío, aunque la bajada de temperaturas respecto a jornadas anteriores ha evitado un mayor número de desvanecimientos por calor.
Alerta máxima: el fantasma de la suspensión
Sin embargo, la alegría por el éxito de hoy se ve empañada por las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La llegada de la borrasca Regina y el descuelgue de una DANA amenazan con paralizar los actos centrales del preludio fallero. Según los últimos modelos, para mañana jueves y el próximo viernes se indica una lluvia generalizada e intensa sobre la ciudad, acompañada de rachas de viento que podrían superar los umbrales de seguridad.
Fuentes municipales han confirmado que se mantendrá una vigilancia constante, pero el escenario actual apunta a una alta probabilidad de suspensión de la mascletà en los próximos dos días si las previsiones de precipitaciones acumuladas se cumplen. De confirmarse, sería el primer gran revés para las Fallas 2026, obligando a los pirotécnicos de las próximas jornadas a esperar una ventana de buen tiempo o, en el peor de los casos, al aplazamiento de sus disparos.
Por ahora, Valencia guarda los petardos y saca los impermeables, con la esperanza de que el tiempo conceda una tregua a una fiesta que hoy, pese a todo, ha vuelto a oler a gloria y ceniza.






















