BENIFAYÓ | La imagen de las calles del municipio durante este lunes, 23 de marzo, ha sido la de un despliegue de maquinaria pesada tratando de recuperar el tiempo perdido. Tras cuatro días desde la festividad de San José, los restos de ceniza, arena y basura acumulada de las Fallas 2026 han comenzado a ser retirados, en medio de un creciente malestar vecinal por la lentitud del dispositivo.
Lo que debería haber sido una transición fluida hacia la normalidad post-festiva se ha convertido en Benifayó en un foco de conflicto ciudadano. Mientras que las localidades vecinas lucían un aspecto impecable apenas 24 horas después de la Cremà, este municipio de la Ribera Alta ha convivido con los esqueletos carbonizados de sus monumentos y toneladas de arena bloqueando arterias principales hasta bien entrada la jornada de hoy.
Un operativo bajo la lupa
Desde las 07:00 horas de la mañana, las brigadas municipales, reforzadas por contratas externas de limpieza, han iniciado el levantamiento de las «montañas» de residuos que ocupaban los emplazamientos de las distintas comisiones falleras. El uso de palas excavadoras ha sido constante para retirar la capa de arena que protege el asfalto, la cual, tras cuatro días de exposición a la humedad ambiental y el tránsito peatonal, se había compactado dificultando las tareas.
El retraso, que el consistorio ha intentado justificar por motivos logísticos y de coordinación con las plantas de vertido, no ha convencido a una población que hoy lunes debía retomar su actividad laboral y escolar con normalidad. «Es inaudito que tengamos que sortear ceniza y vallas para llevar a los niños al colegio un lunes por la mañana«, comentaba una vecina afectada cerca de la Plaza Mayor.
El foco de las críticas: Insalubridad y movilidad
El descontento no solo se limita a la estética. Las fuertes críticas vertidas en redes sociales y registros municipales durante el fin de semana apuntan a tres problemas principales:
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Salubridad: La mezcla de cenizas con restos de residuos sólidos urbanos que quedaron atrapados en los recintos falleros generó olores desagradables y focos de suciedad.
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Seguridad Vial: Varios cruces estratégicos permanecieron cortados más tiempo del previsto, obligando a desvíos que colapsaron las entradas al casco urbano en las horas punta de esta mañana.
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Imagen Pública: El contraste con otros municipios de la comarca, que agilizaron la limpieza mediante planes de choque nocturnos, ha dejado al Ayuntamiento de Benifayó en una posición delicada frente a sus ciudadanos.
La respuesta institucional
Desde el equipo de gobierno se ha pedido «paciencia» y se ha señalado que el volumen de residuos de este año ha sido superior al de ejercicios anteriores. Sin embargo, fuentes de la oposición ya han anunciado que pedirán explicaciones en el próximo pleno ordinario para conocer por qué no se reforzó el turno de fin de semana para evitar que las cenizas llegaran al lunes.
La realidad es que desde el Ayuntamiento hicieron puente, incluida la empresa de recogida de residuos falleros, con lo que hasta hoy lunes no han trabajado. De esta manera Benifayó ha tenido los restos de las Fallas hasta hoy en la calle.
A estas horas, los camiones cuba completan las labores de baldeo a presión para eliminar el rastro grisáceo de los pavimentos, esperando que al finalizar el día, la «normalidad» sea total. Las Fallas de 2026 se despiden así de Benifayó, no con el aroma de la pólvora, sino con el ruido de las hidrolimpiadoras y un debate abierto sobre la gestión de los servicios públicos.



















