VALENCIA – En un escenario de máxima tensión para el sector primario, Cristóbal Aguado, presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), ha lanzado este lunes un mensaje tajante a la clase política: es hora de abandonar el «juego del perro y el gato» y trazar un plan de futuro real para la agricultura valenciana. Durante su intervención en el Fórum Europa Tribuna Mediterránea, Aguado ha advertido que, sin consensos amplios, el campo se encamina a un punto de no retorno.
«Parches» ante una crisis bélica
El dirigente agrario se mostró especialmente crítico con el paquete de ayudas diseñado para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio. Aunque las calificó de «bienvenidas», las tachó de «parches insuficientes» ante la magnitud de la crisis. Según los datos manejados por la organización, el incremento en los precios de carburantes y fertilizantes nitrogenados está generando sobrecostes de 4 millones de euros a la semana.
«Los agricultores no podremos soportar una escalada así por mucho tiempo. Necesitamos que la economía vuelva a la estabilidad y, para ello, el diálogo es la única vía», sentenció ante un auditorio de más de doscientas autoridades y empresarios en el Hotel Las Arenas.
Bruselas y Madrid, en el punto de mira
Aguado no escatimó en reproches hacia la gestión comunitaria, señalando directamente a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a quien calificó como un «enemigo del campo europeo«. El líder de AVA-ASAJA denunció una gobernanza que da la espalda al sector, firmando acuerdos comerciales con terceros países sin consultar a los productores locales y asfixiándolos con una burocracia que calificó de «humillante».
En clave nacional, el presidente de la asociación acusó al Gobierno de España de «agrandar la desconexión» europea y discriminar específicamente a la agricultura mediterránea. Criticó el respaldo ciego al Pacto Verde y a acuerdos como Mercosur, además de una política hídrica que, a su juicio, rechaza infraestructuras vitales para el almacenamiento de agua y la prevención de catástrofes.
La sombra de la DANA y el presupuesto autonómico
Respecto a la recuperación tras la última DANA, Aguado reconoció el esfuerzo del Ministerio y la Conselleria en la reparación de infraestructuras (completada al 70%), pero cargó contra el Ministerio para la Transición Ecológica. Denunció que los propietarios de parcelas arrasadas junto a los cauces verán cómo sus tierras pasan al Dominio Público Hidráulico sin recibir compensación alguna.
Para revertir la dinámica de abandono de tierras, Aguado pidió a la Generalitat Valenciana un movimiento audaz: duplicar el presupuesto de Agricultura. «Se trabaja bien en investigación y seguros, pero los recursos actuales son insuficientes para frenar el abandono», afirmó.
Un mensaje de esperanza
Pese a la dureza del diagnóstico, el líder agrario concluyó con una nota de optimismo condicionado. Aseguró que el campo valenciano tiene futuro gracias a su clima, su tierra y su capacidad técnica, pero insistió en que este debe «conquistarse» mediante la profesionalización, el impulso de marcas de calidad y, sobre todo, una voluntad política que priorice la soberanía alimentaria sobre las cuotas partidistas.

















