VALÉNCIA. – La huelga indefinida en la educación pública de la Comunitat Valenciana ha entrado en un escenario completamente nuevo y fragmentado. La última reunión sectorial entre la Conselleria de Educación y los sindicatos de docentes —convocada este lunes por la tarde para buscar una salida a un paro que arranca ya su tercera semana— concluyó sin un acuerdo global, pero con un giro histórico: la ruptura de la unidad sindical.
Los sindicatos CSIF y ANPE decidieron desmarcarse de la línea mayoritaria y firmaron de forma unilateral el acuerdo salarial propuesto por la Generalitat. Por el contrario, STEPV, UGT y CCOO consideraron la oferta del Gobierno autonómico del todo «insuficiente», manteniendo el pulso de las movilizaciones.
La cita en la sede de la Conselleria comenzó pasadas las 16:15 horas en un ambiente de inicial optimismo que no tardó en diluirse. El principal escollo de la jornada llegó muy pronto, cuando las partes abordaron el bloque relativo a la reducción de las ratios de alumnos por aula. A pesar de los esfuerzos, las posturas en este ámbito resultaron irreconciliables. Sin embargo, el verdadero cisma se produjo al debatir las retribuciones económicas, un punto en el que la unanimidad que el bloque sindical había exhibido desde el inicio de las protestas saltó por los aires.
Un incremento de 200 euros en tres años
La propuesta salarial de la Conselleria que dirige Mari Carmen Ortí, junto al secretario autonómico Daniel McEvoy, contempla un incremento progresivo de 200 euros brutos mensuales repartido en tres anualidades: una subida de 75 euros al mes para este año 2026, otros 75 euros en 2027 y los 50 euros restantes en 2028. La novedad aportada por la Administración en este encuentro fue la inclusión de una cláusula de revisión para el último tramo de 2028, además de la concesión de tres días de libre disposición (dos lectivos y uno no lectivo), medidas de desconexión digital y facilidades para el teletrabajo o trabajo fuera de la sede.
Estas condiciones resultaron satisfactorias para CSIF y ANPE, organizaciones que ostentan conjuntamente el 30% de la representación en la mesa sectorial. Ambos sindicatos estamparon su firma en el documento, validando una propuesta que, por aritmética de votos, puede salir adelante formalmente en este apartado.
Desde ANPE, su presidente Lauren Bárcena valoró de forma positiva el pacto y destacó que la firma permitirá a los docentes «bolsillos con un aumento de 150 euros mensuales antes de que acabe la legislatura». Con todo, Bárcena matizó que su aprobación se ciñe exclusivamente a uno de los ocho bloques que conforman la negociación global. En una línea similar se expresó José Seco, portavoz de CSIF, quien calificó la firma de «histórica» pero recordó que este martes se deberán abordar el resto de temas urgentes, como las plantillas, la formación profesional o las ratios.
Por su parte, la consellera Mari Carmen Ortí mostró su satisfacción con el acuerdo parcial, asegurando que se trata del «primer paso para que vuelva la tranquilidad a las aulas«. Ortí reiteró que las nuevas retribuciones situarán al profesorado valenciano «entre los mejor pagados de España» y apeló a mantener el diálogo: «Hay más cuestiones que nos unen que las que nos separan».
«Hemos decidido trabajar de manera más parcializada para facilitar la consecución de acuerdos en lugar de negociar un documento en bloque», defendió la consellera Mari Carmen Ortí.
El bloque mayoritario mantiene el pulso
Al otro lado de la mesa, el frente mayoritario compuesto por STEPV, UGT y CCOO —que suman el 70% del peso sindical— rechazó de plano el acuerdo de retribuciones. La propuesta que estos tres sindicatos habían entregado por escrito esa misma mañana exigía una subida salarial del 20% para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde el año 2010. Asimismo, reclaman una cláusula de revisión vinculada estrictamente al Índice de Precios de Consumo (IPC) para los complementos autonómicos.
Marc Candela, coordinador de STEPV, agradeció el tono «más conciliador» de la Conselleria, pero indicó que los avances en las condiciones laborales negociadas este lunes siguen siendo «insuficientes». Maica Martínez, representante de UGT, advirtió que sin el complemento ligado al IPC el sueldo docente quedará de nuevo «estancado», lamentando que la Conselleria apenas acepte «el 20%» de sus demandas. Desde CCOO, Chelo Valls confió en que la jornada de este martes traiga un entendimiento que contemple una respuesta satisfactoria para todos los puntos pendientes.
Conflicto enconado por las ratios
El debate sobre las ratios de alumnos evidenció la distancia técnica entre la Conselleria y los sindicatos. Mientras que Daniel McEvoy se mostró partidario de una reducción progresiva según la Ley estatal a partir del curso 2027-2028 —alegando que para el próximo ejercicio 2026-2027 el proceso de admisión ya está en marcha—, el bloque sindical exigió un calendario cerrado y cuantificado por etapas que incluya también a las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) y a la Formación Profesional Básica.
Mientras la reunión se desarrollaba en el interior de la Conselleria, en el exterior decenas de docentes con las características camisetas verdes de las protestas se concentraron para corear consignas y exigir la dimisión de la consellera. Esta nueva jornada de huelga y negociación llega tras la multitudinaria manifestación del pasado sábado en Valéncia, que congregó a más de 30.000 personas entre profesores, familias y estudiantes en protesta por la situación del sector.
La Conselleria de Educación ha citado nuevamente a los cinco sindicatos este martes a las 16:00 horas, momento en el que presentará una nueva contraoferta sobre las ratios para intentar desbloquear un conflicto que mantiene en vilo a la comunidad educativa valenciana
















