La economía valenciana entra en «modo de emergencia» ante la inestabilidad global. El Consell ha anunciado la convocatoria extraordinaria del Observatorio de la Industria y de los Sectores Económicos Valencianos para el próximo lunes. El objetivo: diseñar un plan de choque contra los efectos colaterales de la guerra en Irán, un conflicto que ya está golpeando con fuerza los costes energéticos y logísticos de las empresas de la Comunitat.
El vicepresidente segundo, José Díez, anuncia medidas extraordinarias tras el pleno del Consell en Sant Vicent del Raspeig. El conflicto disparado por EE. UU. e Israel ya afecta a los costes de producción y transporte en la región.
La Generalitat Valenciana no quiere quedarse atrás en la respuesta institucional al conflicto en Oriente Medio. Tras los pasos dados por el Gobierno central y la Generalitat de Catalunya, el ejecutivo de Pérez Llorca activará este lunes su principal órgano de consulta económica para realizar un «mapa de afecciones» real.
Según ha explicado el vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, la guerra está impactando directamente en dos líneas rojas para la industria valenciana: el precio de la energía y los costes logísticos. «Está previsto adoptar una serie de medidas, dentro de nuestras competencias, para paliar estos efectos», ha avanzado Díez tras la reunión del Pleno celebrada hoy en Sant Vicent del Raspeig.
Sectores bajo la lupa
La reunión del lunes será clave para determinar qué ayudas o beneficios fiscales pueden aplicarse a los sectores más expuestos:
- Industria Electrointensiva: Fábricas de azulejos y textil que ven cómo su factura se dispara.
- Logística y Transporte: El encarecimiento de los carburantes debido a la tensión en el Estrecho de Ormuz.
- Exportaciones: Bloqueos o encarecimientos de las rutas comerciales hacia Asia.
















