PATERNA – Con la solemnidad y el fervor que caracterizan a las grandes citas del calendario valenciano, La Cañada ha dado el pistoletazo de salida a los actos en honor a Sant Vicent Ferrer. En un ambiente de profunda emoción, la comunidad se ha volcado con su Altar, demostrando que la devoción al «Pare Vicent» sigue siendo un pilar fundamental de la identidad local y un motor de cohesión para todos los vecinos de Paterna.
Un «Milacre» con sello de excelencia
El epicentro de la jornada ha sido la impresionante puesta en escena del milagro titulado «La Fe premiada». Las niñas y niños de la Cofradía de San Vicente Ferrer de la Cañada han vuelto a cautivar al público con una interpretación que destaca no solo por su rigor histórico, sino por la sensibilidad y el talento de sus jóvenes actores.
Esta actuación no es una más en el calendario; es la confirmación de un legado. Cabe recordar que este grupo de representación fue distinguido en 2023 con la Insignia de Oro de la Villa de Paterna, un reconocimiento que hoy, a tenor de lo visto sobre el escenario, cobra más sentido que nunca. Los pequeños intérpretes han demostrado estar a la altura de tan alto galardón, fruto de meses de dedicación, ensayos y un aprecio genuino por las tradiciones que definen al pueblo valenciano.
«Su compromiso por mantener viva esta parte tan importante de nuestro patrimonio cultural es digno de admiración y orgullo para toda Paterna», señalaron autoridades locales presentes en el acto, subrayando la importancia de que la juventud tome el relevo en la custodia de estas joyas inmateriales.
Devoción en la parroquia del Santísimo Cristo de la Fe
La vertiente religiosa de la festividad ha tenido su momento cumbre con la celebración de la Misa Solemne en honor al santo dominico. La parroquia del Santísimo Cristo de la Fe de La Cañada se ha quedado pequeña para albergar a los numerosos fieles que han querido participar en la eucaristía.
El templo, engalanado para la ocasión, ha sido el escenario de un oficio marcado por el respeto y la espiritualidad, donde se ha recordado la figura de Sant Vicent como mediador y ejemplo de caridad. La música y el incienso han acompañado una liturgia que sirve de preludio a los días grandes que el barrio tiene por delante.
Un programa que une tradición y futuro
El inicio de estos actos marca el comienzo de una semana donde la pólvora, la música de la dolçaina i el tabal y el verso valenciano inundarán las calles. El Altar de La Cañada se consolida así como un referente en la conservación de los Milacres, esas piezas de teatro infantil que, año tras año, consiguen que la lengua y la historia de Valencia sigan resonando con fuerza en el siglo XXI.
Para los vecinos de La Cañada, estos días representan mucho más que una fiesta; es la oportunidad de reafirmar su sentido de comunidad y de mostrar al resto del municipio el orgullo de pertenecer a una cofradía que mima su patrimonio con una excelencia profesional.
Próximas citas
Tras el éxito de «La Fe premiada», el programa de festejos continuará con diversos actos lúdicos y religiosos, incluyendo pasacalles por las principales avenidas del barrio y la tradicional procesión. Se invita a todos los paterneros y visitantes de la comarca a acercarse a La Cañada para ser testigos de una tradición que, lejos de languidecer, brilla con una intensidad renovada gracias al esfuerzo de sus miembros más jóvenes.
La Cañada ya respira el aroma de la fiesta, honrando a su patrón con la dignidad que solo un pueblo orgulloso de sus raíces sabe ofrecer. ¡Vixca Sant Vicent Ferrer!




















