La Asociación Independiente de Agricultores de Nules lamenta el robo de cableado en un motor de una sociedad de riegos, un hecho que causa graves problemas a los socios. Afortunadamente, gracias a la conexión con la cota cien, podrán seguir llenando la balsa principal y continuar con el riego sin interrupción.
Los agricultores se enfrentan a todo tipo de robos
Desde la Asociación Independiente de Agricultores de Nules se denuncia lo que al final se ha convertido en un hecho casi a diario, una triste realidad que vien los agricultores valencianos.
«Pero no solo eso: los agricultores se enfrentan a todo tipo de robos, desde herramientas y maquinaria hasta productos fitosanitarios y cobre, en una sangría diaria que pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones.»
La asociación también denuncia la falta de efectivos del Equipo Roca de la Guardia Civil, que debe cubrir una extensa zona desde Burriana hasta Segorbe con unos medios claramente insuficientes. “Es imposible estar en todos los sitios a la vez”, señalan.
Un odiosa comparación con la casta política
«Mientras los agricultores se las apañan como pueden para proteger sus cosechas y sus herramientas, vemos en la televisión cómo los políticos pasean por todas partes con su impresionante equipo de escoltas. Decenas de agentes, coches blindados, auriculares y gestos de película. Porque está claro: que un político llegue puntual a un pleno es cuestión de Estado. Que un agricultor pueda regar sus tierras sin ser robado tres veces al mes… eso ya no da tanto espectáculo.»
Quizá, si algún día un político tuviera que cambiar una tubería en medio de un campo sin escolta y con las manos llenas de barro, entendería por qué los agricultores llevan años pidiendo lo mismo: más guardias civiles en el campo y menos guardaespaldas en los despachos.
Ser agricultor sólo ya no basta para sacar adelante la cosecha
Hoy un agricultor tiene que dedicarse a su campo, pero además hacer labores administrativas, y de seguridad, porque su campo está en peligro siempre, cuando no roban herramientas o cobre, roban las gomas de riego, o cuando el producto está a punto para cosechar vienen collas a recogerlo, «hurtos» lo llaman, pero al agricultor le hacen polvo su cuenta de resultados.
Así, los agricultores que han sido banqueros pagando toda la producción a la espera de su recogida, o es el tiempo y sus locuras, o un agroseguro cuya póliza no cubre muchas cosas o los robos, al final lo raro es sacar adelante la cosecha, todo con la connivencia de los señores políticos que no ponen los medios…
«Y luego se extrañan del abandono de los campos y que nadie quiera ser agricultor»
Debería ser una profesión de riesgo. Por suerte, hay agricultores valientes como los de la Asociación Independiente de Agricultores de Nules que denuncian y medios como éste que defienden la información en libertad…

















