VALENCIA / REDACCIÓN – La tranquilidad de la calle Maestro Serrano se vio truncada en las últimas horas por un aparatoso accidente de tráfico que, pese a la espectacularidad del impacto, se ha saldado sin daños personales. Un conductor, cuya identidad no ha trascendido, está siendo investigado por un presunto delito contra la Seguridad Vial tras estrellar su vehículo contra la fachada de un inmueble mientras circulaba con una tasa de alcohol que cuadruplicaba el límite legal para conductores generales.
El impacto
Los hechos ocurrieron cuando el vehículo, que circulaba por la citada vía, se desvió de su trayectoria por causas que la investigación atribuye directamente a la merma de facultades del conductor. El automóvil terminó impactando frontalmente contra la fachada de un edificio, provocando daños materiales en la estructura y una gran alarma entre los vecinos y viandantes que se encontraban en la zona en ese momento.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron de inmediato patrullas de la Policía Local para asegurar la zona y atender a los posibles implicados. Tras una primera inspección, los agentes confirmaron que, afortunadamente, no se habían producido heridos, ni entre los ocupantes del vehículo ni entre los peatones que suelen transitar por esta céntrica calle.
Una tasa penal
Durante la intervención, los agentes detectaron síntomas evidentes de embriaguez en el conductor, por lo que procedieron a realizar la prueba de detección alcohólica mediante aire espirado. El resultado fue determinante: el dispositivo marcó 0’88 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra que se sitúa muy por encima del límite de 0’60 mg/l que marca la frontera entre la infracción administrativa y el delito penal.
A tenor de estos resultados, la Policía ha procedido a instruir las diligencias correspondientes para un juicio rápido por un presunto delito contra la seguridad vial, tipificado en el artículo 379 del Código Penal.
Consecuencias legales
El investigado se enfrenta ahora a penas que podrían acarrear la retirada del permiso de conducir por un periodo de entre uno y cuatro años, además de posibles multas económicas, trabajos en beneficio de la comunidad o incluso penas de prisión de tres a seis meses.
Asimismo, fuentes jurídicas recuerdan que, en casos de accidentes bajo la influencia del alcohol, las compañías de seguros suelen aplicar la cláusula de exclusión. Esto implica que, aunque la aseguradora indemnice inicialmente los daños causados en la fachada de la C/ Maestro Serrano, posteriormente reclamará el importe total al conductor, quien deberá responder con su patrimonio personal por los costes de reparación.
Este suceso vuelve a poner de relieve el peligro que representa el consumo de alcohol al volante, una de las principales causas de siniestralidad urbana, y la importancia de la rápida intervención policial para evitar consecuencias mayores.
















