BENETÚSSER – La tranquila mañana de este jueves en la localidad de Benetússer se vio alterada por un suceso que ha vuelto a poner en el punto de mira los peligros de las nuevas drogas de síntesis. La Guardia Civil investiga las circunstancias del fallecimiento de un hombre de 47 años, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en un domicilio tras un encuentro sexual en el que se consumió alfa-PVP, un potente estimulante sintético.
Los hechos se desencadenaron poco después de las 9:00 horas en una vivienda situada en el número 30 de la calle Nuestra Señora del Socorro. Fue el acompañante de la víctima quien, desde una de las ventanas del inmueble, comenzó a proferir gritos de auxilio que alertaron de inmediato a los vecinos de la zona. Tras la llamada de emergencia al 112, patrullas de la Guardia Civil y de la Policía Local de Benetússer, junto con servicios sanitarios, se personaron en el lugar, donde solo pudieron certificar el fallecimiento del varón.
Un escenario de contradicciones y antecedentes
Aunque en un primer examen visual el cadáver no presentaba signos de violencia aparente, la actuación policial tomó un giro preventivo debido al comportamiento del superviviente. El equipo de Policía Judicial de Alfafar procedió a la detención y traslado al cuartel del acompañante, quien ha incurrido en múltiples contradicciones durante sus declaraciones preliminares.
Según fuentes cercanas al caso, el hombre manifestó inicialmente haberse percatado de la muerte de su pareja al despertar. Sin embargo, su relato sobre cómo se desarrollaron las horas previas y el origen de las sustancias estupefacientes ha variado sensiblemente a lo largo de los interrogatorios. A esto se suma un factor determinante para los investigadores: el detenido posee antecedentes policiales, entre ellos uno por agresión sexual, lo que ha llevado a los agentes a extremar las precauciones y mantenerlo bajo custodia para esclarecer si existió alguna omisión de socorro o responsabilidad directa en el fatal desenlace.
El peligro del «alfa»: la droga del pánico
El consumo confesado de «alfa» (abreviatura de alfa-pirrolidinopentiofenona) sitúa este caso en una preocupante tendencia al alza en España. Esta droga de síntesis, a menudo comercializada en forma de polvo blanco o cristales, es extremadamente potente y se ha popularizado en ciertos circuitos de ocio nocturno y encuentros sexuales de larga duración.
El riesgo del alfa radica en su bajísimo umbral de toxicidad. Expertos en toxicología advierten que muchos consumidores intentan dosificarla siguiendo los patrones de la cocaína o la ketamina, sin ser conscientes de que el alfa es significativamente más potente. Una dosis mínima puede llevar al organismo al límite, provocando:
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Fallo multiorgánico o paradas cardiorrespiratorias.
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Hipertermia severa.
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Episodios de psicosis paranoide y agresividad extrema.
En el caso de Benetússer, se investiga si la pureza de la dosis o la mezcla con alcohol fue el detonante de la reacción adversa. La principal hipótesis apunta a una intoxicación aguda, similar a otros casos recientes registrados en la Comunitat Valenciana, como el del joven de 23 años que falleció hace meses en València tras caer desde un decimocuarto piso bajo los efectos de esta misma sustancia.
A la espera de la ciencia forense
Tras la inspección ocular realizada por los agentes del laboratorio de Criminalística, el cuerpo ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valéncia. No obstante, la resolución judicial del caso podría demorarse considerablemente.
«Aunque la autopsia preliminar aporte indicios sobre la causa del fallo orgánico, la confirmación oficial dependerá de los análisis químicos», señalan fuentes jurídicas.
Los informes toxicológicos definitivos, que deben ser procesados por la sede en Barcelona del Instituto Nacional de Toxicología, suelen tardar varios meses en completarse. Estos resultados serán los que determinen la composición exacta de la sustancia ingerida y si el detenido tuvo un papel activo en el suministro de una dosis letal o en la falta de asistencia oportuna.
Un problema de salud pública
Este suceso en Benetússer reabre el debate sobre la proliferación de las llamadas «nuevas sustancias psicoactivas» (NSP). La facilidad de adquisición a través de canales digitales y su bajo coste en comparación con drogas tradicionales las convierten en un desafío creciente para las autoridades.
Por el momento, la calle Nuestra Señora del Socorro recupera la calma, mientras la Policía Judicial de Alfafar trata de encajar las piezas de un puzle que mezcla ocio, consumo de riesgo y una tragedia humana que ha terminado con la vida de un hombre de 47 años. El detenido permanece a disposición de los investigadores a la espera de que el juzgado de guardia decida sobre su situación legal tras analizar las contradicciones de su testimonio.















