TORRENT | 22 de abril de 2026
El Ayuntamiento de Torrent ha dado un paso estratégico en la protección de su patrimonio natural. El consistorio ha formalizado la incorporación de 58 hectáreas de terreno forestal situadas en la emblemática Serra Perenchisa, uno de los pulmones verdes más importantes de la comarca de l’Horta Sur. Esta adquisición no se ha realizado mediante una compra directa, sino a través de la adjudicación de una parcela rústica como pago de una deuda tributaria acumulada por sus anteriores propietarios.
La operación, que ha culminado este mes de abril, supone la integración definitiva en el inventario municipal de una finca de 581.057,20 metros cuadrados ubicada en la zona conocida como la Cuesta del Atochar. Se trata de un terreno de alto valor ecológico compuesto principalmente por vegetación de leñas bajas y pastos, que linda directamente con terrenos del término de Chiva y otras parcelas que ya eran de propiedad municipal.
Un complejo proceso administrativo de 19 años
El origen de esta adjudicación se remonta a casi dos décadas atrás. Según consta en la certificación oficial de la Tesorería municipal, el expediente administrativo se inició en el año 2007, momento en el que se dictó la primera diligencia de embargo sobre la finca. El objetivo era garantizar el cobro de diversas deudas tributarias cuyo principal ascendía, en aquel entonces, a poco más de 114.000 euros.
A lo largo de los años, el procedimiento de apremio atravesó diversas fases legales, acumulando embargos sucesivos debido a los intereses y nuevos conceptos derivados de la deuda impagada. El punto de inflexión se produjo el 20 de noviembre de 2025, cuando un perito judicial fijó el valor de mercado del inmueble en 272.700 euros, permitiendo así que el Ayuntamiento iniciara el proceso de enajenación mediante subasta pública a través del Boletín Oficial del Estado (BOE).
De subasta desierta a patrimonio municipal
Pese al valor estratégico de la parcela, la subasta celebrada entre el 5 y el 25 de marzo de 2026 concluyó sin que se presentara ninguna oferta privada. Ante este escenario, y dado que la empresa deudora carecía de otros bienes para saldar sus obligaciones, la Mesa de Subasta declaró el proceso desierto el pasado 2 de abril.
Haciendo uso de la normativa vigente en el Reglamento General de Recaudación, el Ayuntamiento optó por la adjudicación directa. Esta vía legal permite al consistorio quedarse con el bien siempre que el importe de la deuda no supere el 75 % del valor de tasación. En este caso, la deuda pendiente de 163.449,66 euros cumplía con los requisitos legales para la extinción total de la morosidad a cambio de la propiedad.
Relevancia ambiental y gestión futura
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Francisco Gozalvo, ha calificado la operación como un éxito tanto para las arcas públicas como para el medio ambiente. «Esta adjudicación permite recuperar para el municipio un espacio de monte que ahora será público. Es una oportunidad para reforzar el patrimonio público de suelo y avanzar en una gestión más ordenada del territorio», ha destacado el edil.
Gozalvo ha subrayado que la Serra Perenchisa no es solo un referente paisajístico, sino un «punto estratégico» desde el punto de vista social y ambiental. Con la titularidad pública de estas 58 hectáreas, el Ayuntamiento podrá implementar políticas activas de conservación, prevención de incendios y, potencialmente, usos compatibles con el senderismo y la educación ambiental.
La finca colinda por el este con terrenos de la antigua Cámara Agraria, lo que facilita una gestión unificada de la zona. Con esta firma, el Ayuntamiento no solo resuelve un problema de recaudación de larga duración, sino que asegura que más de medio millón de metros cuadrados de naturaleza queden protegidos bajo el paraguas de la titularidad pública para las futuras generaciones de torrentinos.















