Los problemas de inseguridad ciudadana no hacen más que aumentar en la Ciudad de Valencia, cada día nos levantamos con una noticia en un barrio diferentes donde los vecinos o los comerciantes se quejan por la inseguridad en su barrio, un problema que por desgracia comparten casi todos los barrios en la Ciudad de Valencia.
San Antonio y La Zaidía
La semana pasada publicábamos que los vecinos de Sant Antonid e la Zaidía se quejaban de una reyerta callejera a plena luz del día, y es que lo que al principio fueron robos en coches, en parkings privados, roturas de lunas cada noche continuó con robos en comercios y finalmente los propios vecinos advertían que los más vulnerables se habían convertido en el foco de atracción para este tipo de delincuencia.
Personas mayores, personas con movilidad reducida y especialmente personas con discapacidad eran la presa perfecta para estos desalmados
Vimos hasta una reyerta o gran pelea callejera donde a pedrada limpia y a plena luz del día, los delincuentes ajustaban cuentas…el tranquilo barrio de Sant Antoni convertido en el Bronx.
Los comerciantes de este barrio y los de Tormos, en general todos los de La Zaidía aseguraban que llevaban una oleada de robos en los comercios insoportable y exigían mayor presencia policial.
Benimaclet con problemas
El barrio de Benimaclet, ejemplo de interculturalidad, también ha sido noticia por robos, peleas e inseguridad ciudadana, y aseguran los vecinos que llevan tiempo soportando problemas derivados de la inseguridad ciudadana.
El conjunto de los barrios cercanos a Orriols, desde que aumentó la presión policial en este barrio la delincuencia lejos de desaparecer se ha trasladado a otros barrios cercanos, Benimaclet, Campanar, Zaidía,…
Esta semana en redes sociales alguien alertaba de una agresión junto al Parque de Marchalenes.
Una oleada de robos en el Marítim
Con cifras policiales se contabilizan sólo en los restaurantes de la playa de Valencia, tanto los del paseo, como los del Paseo Neptuno y cercanías 150 robos en lo que va de año (menos de 4 meses).
Nunca ha desaparecido el «gran problema» de las Casitas Rosas, foco marginal, con decenas de casas ocupadas y actuando como narcopisos, con cientos de personas que a diario van a buscar su dosis de estupefacientes y que para comprarla no dudan en atracar y delinquir. La compran y luego podemos evr jeringuillas en parques cercanos, con el problema que ello conlleva.
Los vecinos de la Malvarrosa no quieren ser conocidos por las Casitas Rosa y su supermercado de la droga que 25 años después ha vuelto a surgir con fuerza.
Esta semana un colaborador de este diario narraba su experiencia con un intento de robo en JJ Dómine y como los dos individuos los tenían los vecinos y comerciantes perfectamente localizados…
La Punta y Nazaret
Estos barrios periféricos son directamente los más abandonados por las autoridades, con robos e intentos de ocupaciones casi a diario, los vecinos lo han visto ya todo, muchos han optado instalar cámaras en su propiedad y graban hechos delictivos. han aguantado años de prostitución junto a la Iglesia de la Punta, y ahora ven desde ocupaciones, un nuevo poblado chabolista o un individuo que hasta estaba realizando un acto de onanismo en plena calle…
La Punta sigue sufriendo una oleada de robos e intentos de ocupación de alquerías
La farmacia de Nazaret ha sido asaltada por la noche, y lo que se han llevado no son medicamentos, sino la caja y los ordenadores. Fuentes policiales aseguran que se trata de la misma banda que está atemorizando al marítimo, pero los vecinos viven con miedo.
¿Qué pasa con la Policía?
Este problema es compartido por la falta absoluta defectivos, tanto por parte de la Policía Local de Valencia como de Delegación del Gobierno ( policía nacional).
En cuanto a la policía local los datos son los siquientes:
En época de Rita Barberá (hace más de 11 años), la policía local contaba con 2.000 agentes, hoy son poco más de 1.800. A estos 1.800 hay que sumar la nueva ley de hace años de segunda actividad, que hace que los agentes con «X» años de servicio y más de 50 años se dediquen a tareas administrativas y de custodia de edificios, lo que hacce que más de 400 agentes estén en esta segunda actividad. Así, para patrullar las calles sólo hay disponibles 1.400 agentes ( 600 menos que hace una década).
La ciudad en 10 años ha crecido en superfície con nuevos barrios y ha crecido en población casi 100.000 habitantes, por lo que deberíamos tener muchos más agentes que hace una década y no es así.
En cuanto a la Policía Nacional, las plazas siguen siendo las mismas, por loq eu una ciudad que ha aumentado 100.000 habitantes tiene la misma cantidad de agentes de hace 10 años, o sea que la ratio de agentes por personas es mucho peor.
Todo esto explica que a pesar de que los números son muy sufridos, la realidad de la calle es bien distinta.
¿La solución?
Está en manos de dos mujeres, ambas candidatas al Ayuntamiento por sus respectivos partidos (PP y PSPV), o sea María José Catalá y Pilar Bernabé, y ambas reniegan y esconden un problema real de seguridad ciudadana.
Los ciudadanbos les exigen al Ajuntament de Valéncia y a Pilar Bernabé, con Delegación del Gobierno que se coordinen y ambas instituciones trabajen y pongan más agentes en las calles.

















