MADRID – El Informe Nacional de Ahogamientos (INA), elaborado por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), ha revelado una alarmante cifra de siniestralidad en los espacios acuáticos españoles durante el pasado mes de abril. Con un total de 34 personas fallecidas, el mes de abril de 2026 se posiciona como el segundo peor de la última década, superado únicamente por los 41 fallecimientos registrados en 2021.
Este dato supone un incremento notable respecto al mes de marzo y supera las estadísticas de años recientes como 2025 (32), 2017 (31) o 2023 (27).
En lo que va de año, el acumulado de víctimas mortales por ahogamientos en España asciende ya a 95 personas.
Galicia y Andalucía a la cabeza de la siniestralidad en abril
Durante el cuarto mes del año, el reparto geográfico de las tragedias se concentró principalmente en el norte y sur de la península:
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Galicia: Fue la comunidad autónoma con más ahogamientos mortales, registrando 9 fallecimientos.
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Andalucía: Se situó en segundo lugar con 7 víctimas.
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Comunitat Valenciana: Contabilizó 4 casos.
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Cataluña: Registró 3 fallecimientos.
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Castilla y León y Asturias: Ambas cerraron el mes con 2 víctimas cada una.
A pesar de las cifras de abril, Canarias se mantiene como la región con mayor mortalidad en el acumulado anual, sumando 20 fallecimientos en los primeros cuatro meses de 2026.
Radiografía de las víctimas y espacios
El perfil predominante de las víctimas en abril corresponde a hombres de nacionalidad española. En cuanto a la edad, el tramo más afectado fue el de 65 a 74 años (7 fallecidos), seguido de cerca por los jóvenes de 18 a 25 años y adultos de 55 a 64 años, con 6 víctimas en cada franja.
Respecto al entorno, las playas continúan siendo el escenario más peligroso con 14 fallecidos, seguidas muy de cerca por los ríos, donde se registraron 13 muertes.
La falta de vigilancia, un factor determinante
Un dato crítico extraído del informe es la ausencia de servicios de rescate profesionales en el momento de los incidentes:
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En 18 casos, no procedía legalmente contar con servicio de socorrismo.
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En 14 casos, el servicio de vigilancia no estaba activo en el momento del suceso.
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Solo en 2 casos existía vigilancia operativa cuando ocurrió el ahogamiento.
«Es fundamental extremar las precauciones ante la llegada del buen tiempo y el incremento de la actividad en playas y piscinas», advierte la RFESS.
Ante el inicio de la temporada de baño, las autoridades insisten en la importancia de la prevención para frenar una tendencia que ya supera los registros de los últimos años.


















