CIUDAD DEL VATICANO – En un acto cargado de simbolismo y solemnidad, la parroquia de San Nicolás de Valencia ha marcado hoy un hito en su historia milenaria. El Papa León XIV ha bendecido esta mañana, en la Puerta del Perugino, la nueva campana mayor del templo, una imponente pieza de bronce diseñada para devolver la voz original a la conocida como «Capilla Sixtina valenciana».
La delegación valenciana, encabezada por el arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent Vidal, y el párroco Antonio Corbí, ha acompañado a la pieza en su presentación ante el Pontífice. El momento culminante se produjo cuando la campana sonó por primera vez en suelo vaticano mediante el tradicional volteo de 360 grados, el característico toque «a la española» que asombró a los presentes por su contraste con la oscilación habitual de las campanas italianas.
Una joya de la ingeniería artesanal
La nueva campana no es solo un objeto litúrgico, sino una obra de arte técnica. Sustituye a La Gran, la antigua pieza que tuvo que ser retirada tras detectarse una grieta estructural.
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Dimensiones: El conjunto alcanza los 3,05 metros de altura.
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Peso: La campana de bronce pesa 1.700 kilos, pero el conjunto total, que incluye un yugo de madera de tradición artesanal y herrajes, roza los 3.000 kilos.
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Fabricación: Ha sido fundida en el taller de Abel Portilla (Santander) y completada técnicamente por Electro-Recamp en Atzeneta d’Albaida.
El «Rectorado» del Papa
La dedicatoria de la campana a León XIV no es casualidad. En el bronce destaca el escudo pontificio con el lema «In illo Uno Unum» (En el único Cristo somos uno), recordando que, desde 1455, el Papa ostenta el título de Rector de San Nicolás. Esta tradición comenzó con Alfonso de Borja (Calixto III), quien tras ser elegido sucesor de Pedro, se negó a renunciar a su vínculo con la parroquia valenciana.
«Recuperar esta campana es devolver a Valencia un fragmento esencial de su patrimonio sonoro y reafirmar una identidad que nos une con Roma desde hace más de cinco siglos», han señalado fuentes de la delegación.
Patrimonio Inmaterial
Con la restitución de esta pieza, se refuerza la protección del toque manual de campanas, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial. Tras el acto en el Vaticano, la campana iniciará su regreso a España de la mano del grupo logístico Virosque, para ser instalada en su ubicación definitiva en el campanario de la calle Caballeros, donde volverá a marcar el pulso de la vida urbana de Valencia.



















