La 70ª edición de Eurovisión afronta este sábado su gran final en Viena en medio de una fuerte tensión política y social marcada por las protestas contra la participación de Israel, la retirada de varios países y las críticas a la organización del festival.
Cinco países abandonan el festival
España, Irlanda, Islandia, Eslovenia y Países Bajos han decidido no participar en esta edición como protesta por la presencia de Israel en el certamen mientras continúa la ofensiva sobre Gaza.
La decisión supone un hecho histórico para España, que no se retiraba de Eurovisión desde su debut en 1961. RTVE tampoco retransmitirá la final y la sustituirá por una programación alternativa especial.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respaldó públicamente la postura española y reclamó aplicar a Israel “los mismos criterios” que llevaron a expulsar a Rusia tras la invasión de Ucrania.
Protestas en las calles de Viena
La capital austríaca ha vivido durante toda la semana concentraciones y movilizaciones propalestinas coincidiendo con la celebración del festival.
Las protestas aumentaron especialmente durante el Día de la Nakba, con marchas en el centro de Viena bajo lemas como:
- “Palestina libre”.
- “Ningún escenario para el genocidio”.
- “Libertad para Palestina”.
En una de las imágenes más impactantes de la jornada, varios manifestantes desplegaron una enorme lona con nombres de palestinos fallecidos en Gaza.
También hubo actos de apoyo a Israel
Las movilizaciones contrarias coexistieron con concentraciones de apoyo a la participación israelí.
Uno de los actos utilizó el lema “Mazel Lov”, un juego de palabras entre la expresión hebrea “Mazel Tov” y la palabra inglesa “love”.
La UER defiende mantener a Israel en el concurso
La Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha rechazado expulsar a Israel pese a la presión política y social.
El director de Eurovisión, Martin Green, defendió que el festival debe seguir siendo “un espacio de encuentro” y “un refugio para los desfavorecidos”.
Sin embargo, la tensión también se trasladó al escenario. Durante la actuación israelí en la primera semifinal se escucharon gritos de “Parad el genocidio”, aunque ese momento fue eliminado posteriormente del vídeo oficial publicado en YouTube.
Polémica también con Rusia
La dirección del festival se ha visto obligada además a desmentir informaciones sobre una hipotética vuelta de Rusia al concurso.
Martin Green negó tajantemente que existan negociaciones para readmitir al país tras su expulsión por la guerra de Ucrania y calificó algunas informaciones publicadas de “basura”.
Finlandia y Australia parten como favoritas
En el plano musical, la final estará marcada por el duelo entre Finlandia y Australia, consideradas las principales favoritas en las apuestas internacionales.
Finlandia compite con el dúo formado por Linda Lampenius y Pete Parkkonen, mientras que Australia llega con la candidatura interpretada por Delta Goodrem.
También aparecen bien posicionados países como:
- Grecia.
- Israel.
- Rumanía.
- Bulgaria.
- Dinamarca.
Una edición marcada por la política
La edición de 2026 se ha convertido ya en una de las más polémicas de la historia reciente del festival.
La combinación de boicots, protestas internacionales, tensión diplomática y debate sobre el papel político de Eurovisión ha eclipsado gran parte del foco puramente musical.
















