La asociación vecinal denuncia un pacto «técnico-hostelero» a espaldas de la ciudadanía que solo restringe el horario a dos discotecas y reduce la protección acústica inicial de 18 a apenas 6 calles del barrio.
VALENCIA
La crispación vecinal en el barrio de Russafa ha alcanzado su punto álgido en vísperas del próximo pleno municipal del 30 de abril. La plataforma «Russafa Descansa» ha calificado con dureza la inminente propuesta de declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) como una «falsa declaración». Según la organización, las medidas planteadas por la concejalía de Mejora Climática, Acústica y Eficiencia Energética resultan del todo inocuas e insuficientes para atajar un problema de contaminación acústica que el consistorio arrastra y pospone deliberadamente desde hace años.
La asociación sostiene que el ejecutivo local ha diseñado un entramado normativo para que la declaración carezca del impacto real exigido por la ley. Denuncian que, en un ecosistema urbano saturado con más de 360 locales de ocio, las restricciones de horario planteadas afectarán únicamente a dos discotecas de la zona, dejando intacta la actividad del resto de los negocios. Para Russafa Descansa, resulta inaceptable que más de 30 discopubs con ambientación musical y terrazas masivas queden completamente exentos de cualquier tipo de limitación horaria durante los fines de semana y vísperas de festivos.
El núcleo de la indignación vecinal reside en lo que denominan un «apaño técnico-hostelero» materializado en la drástica reducción del perímetro protegido. El proyecto inicial contemplaba la inclusión de 18 calles completas del barrio de Russafa, pero la propuesta final que va a pleno reduce el mapa a apenas seis calles del núcleo histórico tradicional (Doctor Serrano, Doctor Landete, Padre Perera, Cura Femenia y Vivons, de forma parcial) y solo una vía de la zona de ensanche (Reina Na María). Los residentes critican que calles fuertemente afectadas, como Tomasos o Carlos Cervera, han sido deliberadamente excluidas de una protección integral.
De acuerdo con la documentación facilitada por la plataforma, el consistorio habría realizado mediciones acústicas sesgadas y evitado deliberadamente auditar las zonas con mayor afluencia hostelera. Aseguran que el informe de auditoría acústica municipal omitió comprobar la superación de los objetivos de calidad en los cruces más críticos de Russafa. Como contraejemplo, exponen el caso de la calle peatonal Cura Femenia, la cual llegó a registrar hasta 41 semanas consecutivas con niveles plenamente ZAS y que, sin embargo, mantendrá los horarios de sus discopubs inalterados. Para los vecinos, esto demuestra que el ayuntamiento ha actuado «a sabiendas» para eludir el cumplimiento de la histórica sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) del año 2020.
La reactivación de este expediente municipal no obedece a una voluntad política propia, sino al ultimátum dictado por el Sindic d’Agravis. Esta institución autonómica admitió a trámite una queja presentada por la AVV Russafa Descansa en diciembre de 2025 ante la continua «demora» en resolver las alegaciones vecinales. Obligado a responder por los plazos legales, el ayuntamiento se ha visto forzado a llevar la declaración al pleno municipal de este jueves.
Ante lo que califican como un «atropello orquestado» y una doble deslealtad hacia los ciudadanos en tiempo y forma, la plataforma vecinal ha anunciado que exigirá formalmente la dimisión en bloque de todo el Gobierno municipal durante la sesión plenaria. Asimismo, advierten que los barrios de las plazas de Honduras y El Cedro están sufriendo idéntico desamparo institucional. Concluyen lamentando que, mientras a los vecinos se les imponen medidas estériles, el consistorio parece priorizar la «seguridad jurídica» de las asociaciones hosteleras por encima de los derechos fundamentales y el descanso de sus propios habitantes.
La realidad tras la ZAS
Tras la aprobación de la ZAS, en muchos puntos del barrio según denuncian con datos oficiales los propios vecinos, la realidad es que siguen en los sonómetros registrándose ruidos nocturnos por encima de lo marca la ordenanza municipal de permisión, y molestando a los vecinos.
los problemas no han acabado, ya que los vecinos denuncian pandillas que a las 4 de la madrugada se dedican a pegar a los contenedores, placas viales y gritar, «son pandillas de jóvenes extranjeros ebrios que no les importa para nada el descanso vecinal».
https://x.com/mecagoenlaloba/status/2055528668319850767?s=20
De hecho, la imagen de esta semana en la mañana es la que se adjunta, paradas de bus usadas como lugares donde hacer un tentenpié y luego todo sucio…sin recoger los restos des desayuno…o sea civismo 0.

















