Una vez más, la afición del Valencia CF ha vuelto a rebelarse de forma contundente contra el modelo de gestión impuesto por Meriton Holdings. Miles de aficionados del Valencia CF se han manifestado esta tarde por las calles del centro de la ciudad para exigir la salida inmediata del máximo accionista, el magnate singapurense Peter Lim, en la previa del último encuentro de la temporada disputado en Mestalla frente al FC Barcelona.
La movilización, convocada por la asociación Libertad VCF y respaldada por más de 35 peñas y colectivos de la masa social blanquinegra, comenzó a las 17:00 horas en la plaza del Ayuntamiento. Tras cruzar el Puente de las Flores, la cabecera de la marcha arribó pasadas las 18:00 horas a la Avenida de Suecia en un ambiente plenamente reivindicativo, teñido por el amarillo y negro de los ya icónicos carteles de «Lim, go home».
Baile de cifras en la asistencia
Como viene siendo habitual en las grandes convocatorias de protesta en la capital del Turia, la cuantificación del seguimiento ha dejado una notable brecha según la fuente consultada:
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8.000 asistentes: Cifra estimada por los colectivos organizadores (Libertad VCF), que celebraron la gran respuesta social pese al desgaste de los últimos años.
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1.000 asistentes: Cifra que, según fuentes del propio club valencianista, manejaban las autoridades policiales presentes en la zona.
El foco en las instituciones y los gestores locales
A diferencia de marchas anteriores orientadas exclusivamente hacia la figura de Lim, la protesta de hoy ha tenido una marcada carga política local. Antes de iniciar el recorrido, los organizadores desplegaron una gran pancarta frente a las puertas del consistorio con un fotomontaje de la alcaldesa, María José Catalá, simulando acuchillar el escudo o el estadio de Mestalla.
Desde la asociación se leyó un manifiesto en el que denunciaron que la «gestión destructiva» de Meriton cuenta con «cómplices locales» con apellidos valencianos dentro de las oficinas del club, así como con la «permisividad y colaboración» del Ayuntamiento a la hora de abordar la encrucijada urbanística del Nou Mestalla.
«La parcela deportiva ha sido destrozada, la economía llevada al límite y la historia traicionada. Han arrasado con todo», rezaba el duro comunicado de los colectivos.
Incidentes y cargas en la Plaza de la Afición
Aunque la manifestación transcurrió de forma pacífica en todo su itinerario de la zona centro, el ambiente se truncó a las puertas del estadio en los momentos previos al partido. Tras la llegada del autobús oficial del Valencia CF a Mestalla, se registraron momentos de fuerte tensión en la Plaza de la Afición.
Según reportaron fuentes sobre el terreno, un grupo de seguidores lanzó objetos —incluyendo sillas y botellas— contra el cordón de las Unidades de Intervención Policial (UIP), lo que desencadenó cargas policiales para disolver los disturbios. La grada de animación Curva Nort denunció posteriormente en redes sociales un uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes, señalando que las avalanchas afectaron también a menores y personas de avanzada edad que esperaban pacíficamente el inicio del encuentro deportivo.


















