El audaz asalto tuvo lugar en el campo de adiestramiento de El Retín durante la madrugada del lunes. Los criminales se hicieron también con equipos de visión nocturna y trajes tácticos aprovechando un despliegue de más de 2.000 militares
El golpe: Seis horas de margen para un robo milimétrico
Lo que debía ser el escenario del mayor ejercicio militar del año para la Armada Española se ha convertido en el escenario de uno de los golpes más bochornosos e insólitos del narcotráfico en la provincia de Cádiz. Durante la madrugada del pasado lunes, aprovechando la oscuridad y el conocimiento intrínseco del terreno, un grupo organizado de narcotraficantes consiguió sustraer tres lanchas semirrígidas (RHIB) pertenecientes a la Unidad de Reconocimiento Táctico de la Armada.
Los hechos ocurrieron en la costa del campo de adiestramiento de El Retín, en Barbate. Según fuentes cercanas a la investigación, los efectivos militares habían varado e «invisibilizado» las embarcaciones en la arena para iniciar una incursión de reconocimiento a pie, un paso previo estándar antes del desembarco anfibio principal. Al regresar tras seis horas de misión, el dispositivo se encontró con el peor de los escenarios: las lanchas habían desaparecido sin dejar rastro.
Botín militar para el negocio del hachís
El robo no se limitó a las embarcaciones. Los asaltantes saquearon todo el material logístico y de avanzadilla que los militares habían dejado custodiado (o semioculto) junto a los botes.
El inventario de lo sustraído incluye:
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3 lanchas semirrígidas de alta velocidad: Modelos dotados con motores de gran potencia, ideales para el transbordo de droga por su agilidad y resistencia.
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12 trajes de operaciones especiales: Equipamiento táctico que los narcos podrían usar para camuflarse o confundir a las autoridades en futuras operaciones en el Estrecho.
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Sistemas de rastreo y comunicaciones: Equipos de navegación y visión nocturna de alta tecnología y uso exclusivo militar.
Nota de seguridad: La Guardia Civil teme que el equipamiento de rastreo y los trajes militares sean clonados o utilizados por las mafias locales para interceptar comunicaciones policiales o realizar «vuelcos» (robos de droga entre bandas) simulando ser agentes de la autoridad.
Máxima tensión en el mayor ejercicio del año
Este incidente dinamita la narrativa de control en una zona especialmente sensible y coincide con el desarrollo de las FLOTEX-26, las maniobras cumbre de la Flota que este año movilizan a:
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Más de 2.000 militares de diferentes ramas.
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Buques de acción marítima, fragatas y unidades de Infantería de Marina.
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Observadores internacionales.
Que el robo se haya perpetrado en el corazón de un despliegue de tal magnitud evidencia la impunidad y el descaro con el que operan las bandas del hachís en la zona de Barbate, un punto caliente que lleva meses en el foco mediático por la violencia de los «narcolancheros».
[Cronología del Incidente]
01:00 AM --> La Unidad de Reconocimiento oculta las lanchas en la playa de El Retín.
02:00 AM - 06:00 AM --> Ventana del robo. Los narcos actúan por mar y tierra.
07:00 AM --> Los militares regresan a la posición de desembarco y dan la voz de alarma.
Investigación en curso y «tierra de nadie»
La Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, en estrecha colaboración con la Policía Naval, ha asumido una investigación que se prevé compleja. Las primeras hipótesis apuntan a que los delincuentes contaban con información privilegiada o vigilancia costera previa, sabiendo exactamente cuándo y dónde quedarían desatendidas las lanchas.
La zona de El Retín, a pesar de ser un espacio militar, cuenta con amplios perímetros difíciles de blindar por completo frente a un narco local que conoce cada recoveco de los acantilados y caños de Barbate. Las patrulleras del Servicio Marítimo ya buscan las embarcaciones en dirección a las costas del norte de África, donde se sospecha que podrían haber sido trasladadas para su inmediata modificación.
















