VALENCIA. | 25 de mayo de 2026
Casa Caridad se acerca al cierre del curso escolar consolidando el impacto social de sus centros de educación infantil. Lejos de limitarse a la labor académica, estas escuelas se han reafirmado como una herramienta estratégica para la detección temprana de la vulnerabilidad y el acompañamiento integral de los hogares en riesgo de exclusión. Durante el año 2025, la entidad atendió a 244 niños y niñas de entre 1 y 3 años en sus centros de Pechina, Benicalap y Torrent, una labor que extendió su impacto directo a un total de 842 personas, al incluir a los núcleos familiares de los menores.
El éxito del modelo radica en el Programa Escuela Familia, una iniciativa que busca la estabilidad, la conciliación y la autonomía de los usuarios. A lo largo del último año, este programa ofreció un seguimiento social individualizado a 226 familias, centrándose en pilares fundamentales como el acceso a una vivienda digna, la formación, las ayudas sociales y la inserción en el mercado de trabajo.
«La educación infantil es mucho más que un recurso educativo. Nos permite detectar situaciones de vulnerabilidad desde una etapa muy temprana y acompañar a las familias en aspectos fundamentales para mejorar su estabilidad y sus oportunidades», destaca Elena Sánchez, presidenta de Casa Caridad. «Trabajamos para que los niños y niñas crezcan en entornos seguros y adecuados, pero también para que sus familias puedan avanzar hacia una mayor autonomía».
Radiografía de la intervención en cifras
El balance de actuaciones del último año refleja la intensidad del acompañamiento social realizado por los profesionales de la entidad:
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4.080 entrevistas de seguimiento y 6.164 actuaciones de intervención social.
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74 personas lograron insertarse en el mercado laboral y otras 98 mejoraron su perfil formativo, impulsando la autonomía económica de los hogares.
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Tramitación de ayudas económicas y asesoramiento especializado en burocracia administrativa y procesos de extranjería.
Además del apoyo técnico y laboral, Casa Caridad apuesta firmemente por el fortalecimiento comunitario y el bienestar emocional de los progenitores. Entendiendo que el desarrollo de los menores está ligado a la salud de su entorno, durante este curso se organizaron 44 encuentros de la ‘Escuela de Familias’ y siete grupos de apoyo específicos entre mujeres, diseñados para tejer redes de ayuda mutua.
En la actualidad, Casa Caridad gestiona un total de 148 plazas distribuidas en sus tres escuelas infantiles de Valencia y Torrent. Con estos recursos, la institución arquitecta un muro de contención contra la desigualdad, demostrando que la intervención preventiva en las primeras etapas de la vida es la herramienta más eficaz para garantizar la inclusión social del mañana.
















