VALÉNCIA. – El Ayuntamiento de Valéncia ha dado un paso definitivo para hacer realidad una de las grandes conexiones urbanas de la ciudad. La Junta de Gobierno Local aprobará formalmente la adjudicación de las obras para la construcción de un nuevo camino ciclopeatonal que unirá el último tramo del jardín del Túria con el puente de Astilleros (pont de les Drassanes). Con un presupuesto de 1.874.423,25 euros y un plazo de ejecución de ocho meses, esta infraestructura permitirá cruzar la ciudad a pie o en bicicleta de punta a punta: desde el Parque de Cabecera hasta la fachada marítima.
El proyecto, impulsado en el marco de la Capitalidad Verde Europea 2024 y cofinanciado por la Generalitat, da respuesta a una histórica reivindicación vecinal. La alcaldesa de Valéncia, María José Catalá, ha destacado la trascendencia de la actuación, señalando que cumple con la aspiración de «conectar la ciudad con el mar» y representa «un ejemplo de cómo se transforma Valéncia para ser una ciudad más habitable, más verde y más humana».
Un trazado de 1,3 kilómetros para unir tres distritos
La nueva senda tendrá una longitud aproximada de 1,3 kilómetros y un ancho variable de entre 3 y 6 metros, sirviendo de nexo de unión entre los distritos de Camins al Grau, Poblats Marítims y Quatre Carreres. Asimismo, el eje conectará de forma directa el barrio de Penyaroja con los de La Punta y Nazaret.
El itinerario contará con características diferenciadas según sus márgenes:
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Margen izquierdo: El camino partirá a la altura de la calle 3 d’abril de 1979, desde donde cruzará el canal mediante una nueva pasarela metálica, para continuar posteriormente por el PAI de les Moreres hasta el puente de Astilleros.
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Margen derecho: En este lado, el trazado discurrirá por la zona afectada por las vías ferroviarias de la Serradora —actualmente pendientes del proyecto estatal de soterramiento—. Los usuarios cruzarán por debajo del puente ferroviario aprovechando un paso inferior ya existente, el cual será acondicionado para mejorar su accesibilidad e integración ambiental.
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Bifurcación final: Al llegar al edificio de Cantarranes, el vial se dividirá en dos: el itinerario ciclista discurrirá por la calle de l´Estacioneta, mientras que el peatonal lo hará por el borde oeste del puente de Astilleros.
Prioridad peatonal: El diseño del vial mantendrá los tramos para peatones y ciclistas debidamente segregados, garantizando en todo momento la prioridad para las personas que vayan a pie.
Ingeniería frente a crecidas y diseño sostenible
Uno de los elementos clave de la intervención será la instalación de una pasarela metálica de 54 metros de longitud sobre el antiguo cauce del Túria. Para su diseño, la empresa de ingeniería civil Urbinsa ha realizado un estudio hidráulico específico con el fin de garantizar que la estructura no afecte a la capacidad del cauce ni se vea comprometida ante posibles crecidas, un factor crítico dado que en este sector confluyen gran parte de los colectores de la ciudad.
La ejecución de las obras correrá a cargo de la empresa Orthem Servicios y Actuaciones Ambientales S.A.U. El proyecto destaca por una fuerte apuesta por la sostenibilidad y el confort de los usuarios, e incluirá:
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Zonas de descanso distribuidas cada 50 metros.
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Sistema de iluminación solar con sensores de presencia, que reforzará la intensidad lumínica en los tramos que resulten más oscuros.
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Instalación de arbolado, papeleras y aparcabicis.
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Cámaras de videovigilancia para mejorar la seguridad.
En lo que respecta a los suelos, la adjudicataria respetará los pavimentos actuales en las zonas ya consolidadas —como el ámbito del PAI de les Moreres—, mientras que en los espacios que todavía están pendientes de urbanizar se utilizarán firmes de tierra estabilizada, reduciendo así el impacto visual y ambiental sobre el entorno.



