Las trabajadoras del Servicio de Atención a Domicilio (SAD) de la Comunitat Valenciana volvieron a salir este domingo a las calles de Valencia para denunciar la situación límite que vive un sector esencial para miles de personas mayores y dependientes.
La protesta, convocada por CGT y colectivos del SAD, recorrió el centro de la ciudad entre el Mercado Central y la plaza de la Mare de Déu con pancartas que reclamaban mejores condiciones laborales, jubilación anticipada y un modelo de atención pública más digno.
Pero detrás de los lemas había también testimonios especialmente duros sobre precariedad, abandono institucional y situaciones que, según denuncian, afectan tanto a las trabajadoras como a las personas mayores atendidas.
“Nos obligan a trabajar enfermas”
Las manifestantes aseguran que el sector atraviesa una situación “insostenible”. Hablan de jornadas parciales forzadas, salarios bajos, falta de protección y una presión constante sobre empleadas que trabajan en algunos de los contextos más delicados socialmente.
Amparo Faust, una de las impulsoras del movimiento de huelga del SAD en la Comunitat Valenciana, denunció durante la protesta que muchas trabajadoras sufren agresiones físicas y verbales sin apenas respaldo por parte de las empresas.
“Las mutuas no nos permiten coger bajas y acabamos yendo enfermas a trabajar”, lamentó.
También criticó que numerosas empleadas utilicen su propio coche, teléfono móvil y recursos personales para desarrollar su trabajo sin recibir compensaciones económicas suficientes.
Contratos parciales y salarios al límite
Otra de las principales denuncias del colectivo es la precariedad salarial. Según explican, existen empresas del sector que ni siquiera garantizan salarios equivalentes al mínimo interprofesional.
La temporalidad y los contratos parciales dominan buena parte de un trabajo que, paradójicamente, requiere una enorme carga física y emocional.
Las trabajadoras reclaman además evaluaciones reales de riesgos laborales y medidas de protección más eficaces en un empleo donde muchas veces trabajan solas en domicilios particulares.
“He visto situaciones de abandono muy duras”
La manifestación también sirvió para visibilizar otra realidad mucho más incómoda: la situación que viven muchas personas mayores dependientes.
Charo Navarrete, trabajadora del sector y portavoz durante la protesta, explicó que muchas empleadas acceden diariamente a viviendas donde los mayores viven prácticamente solos y sin apoyo familiar.
“Entramos en casas donde hace décadas que no aparece ningún familiar”, denunció.
Pero sus declaraciones fueron todavía más lejos al cargar duramente contra algunas residencias privadas y las condiciones internas que, según afirma, ha presenciado durante años.
Acusaciones graves sobre el funcionamiento de algunas residencias
Navarrete aseguró haber vivido situaciones de falta de personal y trato indigno hacia personas mayores dentro de residencias.
Entre los ejemplos relatados durante la protesta, describió episodios que calificó directamente como maltrato y abandono.
Las declaraciones reflejan el creciente malestar dentro de un sector que lleva años alertando sobre sobrecarga laboral, escasez de recursos y envejecimiento de las plantillas.
El SAD prepara nuevas movilizaciones a nivel estatal
Desde el movimiento convocante aseguran que las protestas continuarán en los próximos meses y advierten de posibles movilizaciones coordinadas a nivel nacional.
Las trabajadoras consideran que el debate sobre los cuidados y la atención a personas dependientes sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes del sistema social español.
Mientras tanto, insisten en que detrás de cada servicio hay empleadas agotadas física y emocionalmente, pero también miles de personas mayores cuya calidad de vida depende directamente de un sistema que, según denuncian, está cada vez más tensionado.
















