El conflicto entre la Conselleria de Educación y los sindicatos docentes valencianos ha entrado en una nueva fase de máxima tensión política y sindical. Tras otra reunión sin avances celebrada este domingo, la consellera Carmen Ortí acusó directamente a STEPV, UGT y CCOO de mantener una estrategia de confrontación y de intentar llevar la negociación más allá de las competencias reales de la propia Conselleria.
La huelga indefinida del profesorado valenciano ya supera las tres semanas y amenaza con seguir condicionando el final de curso y el ambiente previo a la PAU.
Educación cree que los sindicatos buscan “reventar” la negociación
La comparecencia de Ortí tras la reunión dejó un tono mucho más duro que en anteriores encuentros. La consellera aseguró que los sindicatos “no quieren llegar a un acuerdo” y defendió que la Generalitat sí ha realizado propuestas concretas sobre algunas de las principales reivindicaciones docentes.
Entre ellas mencionó medidas relacionadas con:
- reducción de ratios
- cobertura de sustituciones
- burocracia educativa
- infraestructuras
- Formación Profesional
Según la Conselleria, las ofertas planteadas incluyen presupuestos y calendarios de aplicación reales.
Sin embargo, las posiciones siguen muy alejadas.
El salario continúa siendo el principal punto de choque
Aunque la negociación abarca numerosos asuntos, el verdadero bloqueo sigue estando en las mejoras salariales reclamadas por los sindicatos.
Ortí defendió nuevamente el acuerdo retributivo firmado con ANPE y CSIF y dejó claro que Educación no piensa renegociarlo mientras no exista un acuerdo global sobre el resto de puntos pendientes.
La Generalitat sostiene que los docentes valencianos podrían superar los 500 euros de incremento acumulado antes de 2028 entre las subidas estatales y autonómicas.
Pero los sindicatos consideran insuficiente esa propuesta y mantienen la presión sobre el Consell.
La Ley de Libertad Educativa se convierte en símbolo del conflicto
Más allá de los salarios, uno de los elementos que más ha endurecido el enfrentamiento es la exigencia sindical de derogar la Ley de Libertad Educativa aprobada por Les Corts.
La consellera rechazó frontalmente esa posibilidad y recordó que una mesa sectorial no puede eliminar una ley autonómica aprobada parlamentariamente.
Para Educación, esa petición demuestra que el conflicto ya no se limita únicamente a cuestiones laborales, sino también ideológicas y políticas.
Ortí apunta al calendario electoral sindical
Uno de los momentos más delicados de la rueda de prensa llegó cuando la consellera sugirió que el endurecimiento sindical podría estar relacionado con las elecciones sindicales previstas para diciembre.
Ortí afirmó que algunas organizaciones parecen más interesadas en reforzar posiciones internas y mantener la movilización que en cerrar un acuerdo inmediato.
Las declaraciones elevan todavía más la tensión en un conflicto que ya se ha trasladado a las calles con manifestaciones, protestas y un fuerte desgaste político para ambas partes.
Un final de curso marcado por la incertidumbre
Mientras las negociaciones continúan encalladas, miles de familias y estudiantes observan con preocupación el desarrollo del conflicto educativo valenciano.
La cercanía de la PAU y el cierre del curso han convertido la huelga en uno de los asuntos políticos más sensibles de las últimas semanas en la Comunitat Valenciana.
Por ahora, ni sindicatos ni Conselleria parecen dispuestos a ceder públicamente.
Y esa sensación de bloqueo total empieza a trasladarse también a buena parte de la comunidad educativa.
















