VALENCIA. — La comunidad educativa valenciana ha elevado el tono de sus protestas en una jornada marcada por la indignación y el colapso circulatorio en el centro de la ciudad. Centenas de docentes en huelga han cortado a mediodía de hoy la céntrica calle Colón, concentrándose específicamente frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno de España. La movilización, enmarcada en las jornadas de la Huelga de Educación y Huelga Indefinida de Docentes, ha sido convocada con carácter de urgencia para protestar de forma enérgica contra lo que el colectivo califica de «desproporcionadas agresiones policiales» sufridas durante las manifestaciones de la jornada de ayer.
El ambiente a las puertas de la institución gubernamental era de absoluta indignación. Con pancartas en las que se podían leer lemas a favor de la escuela pública y contra la violencia institucional, los manifestantes han paralizado el tráfico de una de las principales arterias comerciales y administrativas de Valencia. Los portavoces sindicales han denunciado que la intervención policial de ayer cruzó «líneas rojas intolerables» al cargar contra trabajadores de la enseñanza, estudiantes y familias que ejercían su derecho constitucional a la protesta. «No vamos a permitir que se responda con porras a las exigencias de dignidad para nuestras aulas», declaraba a pie de calle uno de los representantes del comité de huelga.
Expedientes exprés bajo sospecha
La respuesta política e institucional a los graves incidentes de ayer no se ha hecho esperar, aunque no ha estado exenta de una fuerte polémica. A primera hora de la mañana, la Jefatura Superior de Policía y la propia Delegación del Gobierno han anunciado la apertura de expedientes disciplinarios a los agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) presuntamente implicados en las cargas más severas.
Sin embargo, esta rápida reacción de la Administración ha encendido las alarmas tanto en el seno de los sindicatos policiales como entre los analistas jurídicos. La tramitación de estos expedientes se ha ejecutado de manera fulminante, sin dar margen de tiempo material para realizar una investigación rigurosa, interna y pormenorizada de los hechos ocurridos.
Fuentes del entorno policial han manifestado su profundo malestar ante lo que consideran una «maniobra política para calmar los ánimos de la calle», sacrificando la presunción de inocencia de los funcionarios policiales antes de haber analizado detalladamente las grabaciones de seguridad, los audios de radio y los informes de necesidad y proporcionalidad que exige cualquier protocolo de orden público.
La huelga se recrudece: Nueva movilización mañana
Lejos de aplacar los ánimos, la apertura de estos expedientes exprés y la persistencia de los recortes y problemas estructurales en el sistema educativo han cohesionado aún más a la comunidad docente. El comité de huelga ha confirmado que los paros indefinidos continúan con un seguimiento masivo y que la presión en las calles irá en aumento durante los próximos días.
En este sentido, ya se ha formalizado la convocatoria para una nueva gran manifestación mañana. La cita está fijada a partir de las 11:00 horas y el punto de inicio será la céntrica Plaza de San Agustín. Desde allí, la marea verde de la educación pública prevé recorrer el centro de la ciudad en una marcha que culminará frente a las puertas de la Consellería de Educación.
Los sindicatos educativos prevén que la asistencia de mañana supere con creces las cifras registradas en las jornadas previas, ya que al malestar laboral se le suma ahora la repulsa social por la actuación policial. Las autoridades locales ya preparan un dispositivo especial de tráfico ante lo que se prevé como una mañana de colapso absoluto en la capital valenciana. La comunidad educativa insiste: la solución no pasa por parches normativos ni por expedientes políticos inmediatos, sino por una negociación real que devuelva la dignidad a las aulas.
















