El director gerente de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, Alfonso Novo, ha defendido este lunes en la comisión de investigación del Congreso sobre la dana de octubre de 2024 la actuación de la empresa pública ferroviaria durante la catástrofe. Novo aseguró que FGV nunca recibió “ningún aviso específico” sobre la magnitud de la riada ni sobre el desbordamiento del barranco del Poyo que acabó arrasando el centro de mando de Valencia Sud.
“Nadie nos advirtió de lo que venía”, afirmó durante su comparecencia, insistiendo en que los protocolos se aplicaron “de manera rigurosa” y que la actuación de la plantilla fue “ejemplar”.
“Si hubiéramos tenido una mínima información, habríamos actuado distinto”
Novo sostuvo que FGV no recibió alertas concretas ni desde Emergencias de la Generalitat ni desde la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) sobre el riesgo de desbordamiento del barranco del Poyo.
El gerente explicó que el centro de mando de Valencia Sud quedó arrasado alrededor de las 19:40 horas por una enorme lengua de agua y barro procedente del barranco, situado aproximadamente a un kilómetro de distancia.
“Si hubiéramos tenido una mínima información de que eso podía suceder, le garantizo que habríamos actuado de manera distinta”, afirmó.
FGV mantuvo el servicio hasta que dejó de ser seguro
Durante su intervención, Novo justificó que Ferrocarrils mantuviera la circulación ferroviaria mientras las condiciones lo permitieron.
Según explicó, las decisiones adoptadas se basaron en el nivel de alerta existente a las siete de la mañana del 29 de octubre, cuando la situación meteorológica todavía estaba en nivel naranja.
FGV aplicó entonces el protocolo previsto para ese escenario:
- retirada del personal no esencial;
- suspensión de actividades no prioritarias;
- y mantenimiento únicamente de la explotación ferroviaria básica.
Novo defendió que el servicio solo se suspendió cuando dejó de ser seguro, recordando que el protocolo obliga a paralizar la circulación cuando entra agua en las vías.
Críticas por no aplicar el principio de precaución
La comparecencia estuvo marcada por las preguntas sobre por qué FGV no cerró antes el servicio ferroviario, teniendo en cuenta que parte de la red y el propio centro de mando están ubicados en zona inundable.
El gerente reconoció que aquel día “se funcionó a base de percepciones y del temor que cada uno pudiera tener”, debido a la falta de instrucciones claras sobre el riesgo hidrológico.
La situación contrasta con otras instituciones, como la Universitat de València, que sí suspendieron su actividad preventiva antes del empeoramiento extremo de la dana.
El papel del Cecopi y la polémica sobre la información
Otro de los puntos más delicados de la comparecencia fue el funcionamiento del Cecopi durante la emergencia.
Novo confirmó que un alto cargo de FGV estaba conectado telemáticamente al centro de coordinación, aunque admitió desconocer si trasladó allí todas las incidencias ferroviarias que se estaban produciendo.
“Si no le preguntaban, no decía nada”, llegó a afirmar sobre el representante de Ferrocarrils en el Cecopi.
No obstante, defendió que toda la información relevante se introducía en el sistema Cordcom de Emergencias y que, por tanto, la Generalitat disponía de esos datos.
Llamadas al Consell en plena emergencia
Durante la comparecencia también se reveló que Novo habló telefónicamente con el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, durante la jornada de la catástrofe.
Además, el secretario autonómico Javier Sendra fue quien informó al president Carlos Mazón alrededor de las 19:34 horas sobre el desbordamiento del barranco del Poyo y la destrucción del centro de mando de Valencia Sud.
“La plantilla actuó de forma ejemplar”
Pese a la polémica, el gerente de FGV quiso destacar la actuación de los trabajadores durante la emergencia.
Novo relató cómo el personal del centro de mando ayudó a evacuar y proteger a los pasajeros del último tren, trasladándolos a zonas superiores del edificio y facilitándoles comida y bebida durante las horas críticas de la inundación.
La dana dejó finalmente un único herido dentro de las instalaciones ferroviarias: un vigilante de seguridad que sufrió lesiones en el pie durante las tareas de emergencia.
La comparecencia de Alfonso Novo vuelve a colocar el foco político sobre la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 y sobre el intercambio de responsabilidades entre organismos autonómicos, emergencias y entidades públicas durante una de las mayores catástrofes vividas en la Comunitat Valenciana.















